El pasado domingo, mientras la comunidad de la vereda San Luis Beltrán, en Yondó (Antioquia) dormía, tres hombres llegaron hasta la cantina del caserío y les dejaron una advertencia escrita en cartulina y pegada en la carrocería de un camión: los que aparecían en ese cartel azul se iban en 24 horas o se atenían a las consecuencias.
Un habitante de Yondó, a quien EL COLOMBIANO le reserva el nombre por seguridad, explicó que el hecho ocurrió a las 5:30 de la madrugada. Los tres hombres llegaron de civil, armados, con pasamontañas y casco puesto a dar instrucciones.
“La gente no creyó al principio por la forma como lo escribieron. Eso llegó a oídos de esos señores. Inmediatamente trajeron otra impresión por computador con el logo de ellos y los mismos nombres que aparecían en la cartulina. Ahí vinculaban a más personas”, cuenta el labriego.
La nueva amenaza fue hallada un día después de que los tres hombres armados pusieran la cartelera en el camión. Cuenta el campesino que en la noche del domingo merodearon los guerrilleros porque en las casas sintieron los perros ladrar. La cantina fue cerrada temprano y nadie se atrevió a salir. Al lunes la vereda estaba inundada de panfletos amenazantes.
“Se siente la zozobra porque uno quisiera que a nadie le pasara nada. Se refleja mucho temor en la gente porque no queremos vivir lo que pasó en la vereda, un caso de muerte muy espantoso y no estamos en condiciones de volverlo a vivir”, dijo el lugareño.
Con las dos amenazas del frente Édgar Amilkar Grimaldo Barón, del Eln, recorriendo las calles del poblado yondosino y sentenciando “los niños buenos se acuestan temprano, los malos los acostamos nosotros”, el miedo pudo más en las personas amenazadas que decidieron dejar sus parcelas junto a sus familias. En total, 34 personas, entre las que hay nueve mujeres y 12 niños, abandonaron el caserío acusados de ladrones, prostitutas y drogadictos.