Este viernes, 9 de junio, se informó que el coronel de la Policía Óscar Dávila Torres fue encontrado muerto. El uniformado era uno de los investigados en medio del escándalo por el uso del polígrafo y llamadas chuzadas a Marelbys Meza, exniñera de la exjefa de gabinete del presidente Gustavo Petro Laura Sarabia.
Dávila se desempeñaba como jefe de la sala de anticipación, ente encargado de la seguridad del presidente Gustavo Petro. Además, el coronel habría sido quien, por órdenes superiores, debía recuperar el dinero de Sarabia, con toda la investigación que eso requiriera.
Fue en por ese encargo que el hombre presuntamente dispuso usar el polígrafo con la niñera Marelbys para determinar si ella se habría robado los, al menos, 4000 dólares que perdió la jefe de ex gabinete, Laura Sarabia.
Los hechos aún son materia de investigación, sin embargo, las versiones preliminares informaron que el coronel Dávila Torres murió en las horas de la tarde en la calle 22 bis n.º 48-40, en el sector de Teusaquillo.
Pero este sábado 10 de junio, el presidente Gustavo Petro informó a través de su cuenta de Twitter que el coronel se habría suicidado.
El presidente explicó que estaría acompañado de su escolta: “cerca a su casa mandó a su conductor por una botella de agua, este dejó su pistola en el asiento y cuando regresó, delante de él se suicidó con un disparo en la cien con la pistola que había dejado”.
El mandatario también aseguró que “no hay más disparos en el lugar. No es cierto que el coronel haya sido encontrado muerto ni que haya dos disparos en su cuerpo”.
Petro, además, comentó que Dávila previamente “había recibido varias llamadas de la prensa y había asistido a la diligencia del CTI en el piso 13 de la DIAN”.
Esto mismo lo confirmó el abogado Miguel Ángel del Río en las últimas horas, tras conocerse el hecho.
“El día de ayer me reuní con el coronel Dávila, quien me buscó para manifestarme que de la Fiscalía lo estaban amenazando. Le advirtieron que no se detendrían “hasta que corriera sangre”. Hoy se quitó la vida con su arma de dotación. Lo de la Fiscalía es una persecución infame”, aseguró Del Río.
El presidente de la República finalizó su mensaje enviándole sus condolencias a la familia del coronel “Dávila deja dos niños menores de edad. A su familia mis más sentidas condolencias. QEPD. Su labor en Presidencia era asegurar los sitios donde yo tendría que ir en cumplimiento de mis agendas. A eso se dedicaba el personal del piso 13 de la DIAN en donde no había ningún tipo de aparatos de interceptación”.
El caso Sarabia
El escándalo empezó desde que la ex niñera Marelbys Meza dio a conocer a Semana que, por la pérdida de un dinero, Laura Sarabia, jefa de Gabinete del presidente Gustavo Petro, la había sometido a una prueba de polígrafo en un sótano del edificio Galán, en la Casa de Nariño. Una vez esta información pasó a conocimiento público, el fiscal general, Francisco Barbosa, informó que en ningún momento había autorizado este procedimiento con recursos públicos y aseguró que se iba a realizar una investigación pertinente para identificar cómo había sucedido todo.
Días más tarde, Barbosa, en una rueda de prensa, dio a conocer detalles estremecedores del ‘show’ que se montó no solo para hacer la prueba de polígrafo, sino para interceptar las llamadas de Marelbys, la exniñera, y de la empleada doméstica.
La niñera la volvieron alias La Cocinera. Dice aquí: ‘Señora que vive en el corregimiento de Tagachi, en el Chocó. Esta señora es la encargada de cocinarle a uno de los anillos de seguridad que cuida al comandante Siopas, cabecilla del Clan del Golfo’.
Para chuzarla, crearon un informe policial con acusaciones falsas que la vinculaban a un cabecilla del Clan del Golfo en el departamento de Chocó. “Las interceptan usando un informe de fuente no formal que señala que Marelbys Meza es la cocinera de alias Siopas, y que la otra mujer, Fabiola, es la encargada de realizarle giros de plata, comprarle comida y llevar memorias con información impartida por un comandante del bloque Jairo de Jesús Durango Restrepo”, explicó Barbosa.
“Es decir, se inventan un informe de Policía Judicial, incluyen a estas dos mujeres, la que cuida al niño (el hijo de Sarabia) y a la empleada del servicio doméstico, y se lo entregan a un fiscal que adelanta una investigación por Siopas, en Quibdó, Chocó, para escucharlas”, añadió.
El informe ilegal, que pinta a Meza como una criminal conocida como alias La Cocinera, lo armó la Dijín. Un investigador criminal de la Policía Nacional firmó y aprobó el documento.
La interceptación resulta ilegal y preocupante, indicó Barbosa, pues en Colombia para ‘chuzar’ una comunicación debe haber “motivos fundados y deben ser documentados con elementos probatorios que permitan inferir que las personas participan en actividades delictivas”.
*Con información de Colprensa