Tras la tensión en la Corte Suprema de Justicia por las manifestaciones del pasado jueves, en medio del aplazamiento de la elección de la nueva fiscal, la senadora del Centro Democrático Paloma Valencia hizo un llamado a que los partidos Alianza Verde y Liberal se retiren de la coalición de gobierno.
Según la congresista, el presidente Gustavo Petro habría incitado estas acciones en las que los magistrados resultaron “secuestrados” en las instalaciones del alto tribunal por los fuertes disturbios a las afueras de la Corte para que se eligiera a la nueva fiscal general.
“El presidente convocó una manifestación para presionar a la Corte Suprema de Justicia cuando tiene bajo investigación penal a su hijo y miembros de su campaña; quiere un fiscal de bolsillo. Coincidimos con los fuertes pronunciamientos que han hecho congresistas como Cathy Juvinao , JotaPe Hernández , Angélica Lozano e incluso el expresidente César Gaviria”, aseveró la senadora del Centro Democrático.
“Queremos invitar a los partidos Verde y Liberal a que abandonen la coalición de Gobierno. No puede ser que esos partidos se presten para seguir manteniendo mayorías del Congreso y aprobar las nefastas reformas del Gobierno”, dijo Valencia.
El senador Miguel Uribe, también del Centro Democrático, apoyó a su copartidaria con las denuncias en contra del presidente Petro. “La OEA, la ONU, la Corte Interamericana y los principales medios de comunicación del mundo deben escuchar la otra versión. La que el presidente oculta. El presidente es el victimario y no la víctima”, dijo el senador Uribe.
“El presidente de la República presionó a las Cortes a través de manifestaciones populares, convocadas por él, y no sabemos financiadas por quién, para que acelere la elección del fiscal en un momento en que la campaña con que llegó al poder y la familia misma del Presidente enfrentan graves acusaciones”, aseveró el senador.
Estos pronunciamientos se dan en medio de múltiples críticas desde distintos sectores tras lo ocurrido con los magistrados de la Corte.
Si bien el jefe de Estado insiste en hacerle el quite a cualquier tipo de responsabilidad por los desmanes y la retención que vivieron magistrados y empleados, lo cierto es que el episodio de zozobra y tensión que se vivió en el centro de Bogotá permitió unir a la mayoría del país frente al respeto a las instituciones y mandó un poderoso mensaje: Colombia rodea a la democracia y ratifica la independencia judicial.