Cuando el primer grupo de seis hombres, vestidos con chaquetas de la Policía, ingresó al centro hospitalario, la mujer ya estaba adentro. En las tomas se ve cuando ella se dirige hacia la puerta, con un celular en la mano, mientras sus compañeros reducen al celador de la clínica y esposan a un hombre que estaba sentado en una silla de la sala de espera.
Con el portero en el suelo, uno de los sicarios le entregó a la mujer un elemento para que lo amarrara mientras guardaba el celular que ella le acababa de entregar. No lo logró. Lo que sí hizo fue abrir la puerta para que cuatro personas de la banda entraran. Parecían los más jóvenes. Se veían un poco confusos, nerviosos. Sus movimientos los delataban.
Ella le pidió ayuda a uno de ellos para amarrar al portero. Lo hizo. De acuerdo con las imágenes, mientras un grupo de siete sicarios se estaban enfrentando con dos escoltas que protegían la habitación donde estaba el hijo de alias “La Gata”, la mujer se encargó de vigilar al portero del edificio.
En la recepción también se quedó un hombre, vestido con camiseta negra y gorra de la Policía, vigilando a la persona que estaba en la sala de espera cuando los miembros de la banda entraron. La función de los dos delincuentes fue evitar que alguien ingresara al edificio de la IPS mientras los otros perpetraban el crimen.
Lo lograron. Estuvieron en esa labor durante el tiempo en que los otros delincuentes mataron a dos personas en el cuarto piso. Uno de los occisos era un guardaespaldas. El otro un exparamilitar desmovilizado de las Autodefensas Unidas de Colombia.
Cuando los delincuentes bajaron para salir, frustrados porque no pudieron llegar hasta donde estaba Alfonso López, la mujer hizo las veces de campanera: les avisó que en la parte de afuera de la puerta había un escolta armado, esperando.
La banda completa de delincuentes esperó a que el hombre se montara en una camioneta blindada que estaba parqueada frente a la puerta. La mujer, quien cogió un bolso negro en el que metió varias chaquetas de la Sijín, salió de antepenúltima. Antes de hacerlo le dijo al guardia de seguridad que se levantara con un gesto. Después, huyeron en un par de carros que los estaban esperando afuera.
La mujer es una de las siete personas que aparecen en el cartel de búsqueda que publicaron las autoridades de Barranquilla para dar con el paradero de los responsables del hecho. Su rostro es el que se ve con más nitidez. La Policía de la capital del Atlántico y la Alcaldía encabezada por Alex Char, ofrecen hasta 15 millones de pesos de recompensa por información que permita capturar a los miembros de la banda.