Zamora señaló, en diálogo con el periodista Daniel Coronell, que había recibido un mensaje, de una fuente de gran credibilidad, en el cual le pusieron de manifiesto la situación.
“Son reuniones que se llevaron a cabo o se están llevando a cabo en París, en un hotel. Me dieron el nombre del hotel, el nombre de las personas, pero no voy a ser irresponsable de quedarme con eso, es mi deber funcional, soy servidora pública. Yo tengo una información que me dieron, que no he corroborado, y la pondré en conocimiento del Fiscal General y del director de la Unidad Anticorrupción para que se proceda a verificar, porque son hechos supremamente graves, corren ríos de millones de pesos debajo de todo esto”, dijo claramente Zamora.
También explicó que no puede hablar del contenido de la reunión de París, pero insistió en que “si se investiga, se llega a saber quienes estuvieron ahí y si coincide la información”, esto sería una fuente importante para saber si en la nueva licitación hay temas que deberían ser conocidos por las autoridades judiciales.
Ayer al salir de su despacho, los funcionarios la despidieron entre aplausos.
Aparece el hijo de Leyva
Al ser preguntada sobre nombres, Zamora confirmó el de Juan Carlos Losada Perdomo, un funcionario de confianza de Álvaro Leyva, y el de Jorge Leyva, hijo del canciller.
Este mismo lunes, Jorge Leyva respondió a los cuestionamientos de Zamora, al explicar que sí se había visto con Losada en París, ya que vive en Europa hace más de cinco años, y que entre los dos hay una amistad de más de 20 años, que viene de su militancia en el Partido Conservador.
“El mes pasado, el canciller y parte de su equipo estuvieron en París, según me dijeron ellos, en misión oficial. Aproveché para saludarlos y tuve el gran gusto de compartir con ellos en varios sitios luego de sus sesiones de trabajo, especialmente con Losada, a quien no veía hace mucho”, añadió Jorge Leyva, en diálogo con la W Radio.
Petro con el canciller
Con el escándalo entre las manos, el presidente Gustavo Petro, desde la cumbre COP28 en Dubái, respaldó, como en otras ocasiones, al canciller. Primero salió a negar que Leyva hubiera maltratado a Zamora y para azuzar más el fuego, en el mismo mensaje le advirtió a la entonces directora Zamora que “no permito que una institución pública se utilice para defender intereses privados”.
Ayer, al justificar la solicitud de renuncia a Zamora, Petro admitió que había distancias “sobre la manera como se ha llevado la defensa de la nación en varios temas” y se refirió de manera directa al proceso de licitación de los pasaportes. “Yo quiero que exista una investigación penal. Desde el principio y públicamente yo pedí un proceso de esos, con unas cláusulas que en mi opinión predeterminaban un posible ganador —a la postre pues hubo un solo oferente— y eso no podía ser, en mi Gobierno no se prefabrican licitaciones”, subrayó.
El presidente se refiere a que para la adjudicación del contrato por $600.000 millones para la expedición de pasaportes se abrió una licitación y para la misma se presentaron 11 firmas. Sin embargo, varias de las compañías y uniones temporales interesadas denunciaron que el pliego de condiciones habría sido hecho a la medida para que Thomas Greg & Sons, el actual contratista, se quedara con el contrato. Al final, todas las firmas se retiraron y solo quedó Thomas Greg & Sons como único oferente.
“En ningún proceso licitatorio que se haga puede haber un solo proponente; en ese caso siempre hay que decretar desierta la licitación”, insistió Petro ayer, al apoyar la decisión de Leyva, a quien la Procuraduría investiga para establecer si hubo falta disciplinaria al suspender el proceso de licitación de los pasaportes.
La postura de Petro, no obstante, difiere de la que asumió cuando fue alcalde de Bogotá. Según una denuncia que presentó en su momento el entonces concejal Javier Palacio Mejía, su administración adjudicó 18.522 contratos directos, de un total de 22.306, es decir, que el 83,30% se entregó sin ningún proceso de selección.