La orden de captura emitida por la Corte Suprema de Justicia en contra del exmagistrado Leonidas Bustos, expresidente de ese mismo tribunal, trajo a de nuevo a la memoria de la opinión pública el episodio de un presunto soborno con un reloj de lujo.
La historia está consignada en el expediente contra el jurista, señalado de ser una ficha clave dentro del llamado “Cartel de la toga”, y quien enfrenta cargos por concierto para delinquir, cohecho y tráfico de influencias.
El testigo estrella del proceso es el exfiscal Luis Gustavo Moreno, otro de los alfiles del cartel, quien relató que el entonces magistrado Bustos le pidió un reloj Rólex que costaba unos 100 millones de pesos, para ayudarle a torcer expedientes en favor de la red de corruptos.