El Departamento de Estados Unidos publicó este jueves 30 de noviembre su informe anual sobre la Situación del Terrorismo a nivel global y en él destacó que para no solo para su país, sino para el continente americano, persisten cinco grandes amenazas, y cuatro de ellas se encuentran en Colombia.
La primera es el Ejército de Liberación Nacional (ELN), asentada entre Colombia y Venezuela, las ya extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo (Farc -Ep), agrupación que tras la firma del Acuerdo de Paz con el gobierno en 2016, un porcentaje importante de sus integrantes regresó a la vida armada, y la Segunda Marquetalia, otra de las células que también surgió con la desmovilización de las Farc. Para finalmente cerrar su listado con el grupo Sendero Luminoso de Perú.
El informe también destaca algunas acciones y ataques violentos atribuidos al ELN, como el que se registró en Cali, o el enfrentamiento entre las Farc-EP y la Segunda Marquetalia que dejó 23 muertos en Puerto Guzmán, Putumayo.
“La Segunda Marquetalia, Farc-EP y el Eln, grupos considerados terroristas por Estados Unidos, continuaron cometiendo actos de terrorismo en todo el país, incluidos atentados con bombas, violencia contra la población civil, secuestros y ataques violentos contra instalaciones militares y policiales. El Ministerio de Defensa de Colombia registró un aumento del 131, por ciento en actos terroristas en 2022, en comparación con 2021″, detalla el reporte.
Otro de los puntos que destaca el informe, es que la organización musulmana Hezbolá, proveniente del Líbano, pero que cuenta con apoyo de Irán, aún tiene presencia en el continente, y cada cierto tiempo de manera clandestina realiza campañas de recaudo de fondos, para así continuar expandiéndose por América.
“Ya se han identificado partidarios y miembros de Hezbolá en Brasil, Chile, Colombia, Panamá, Perú y Estados Unidos”, asegura el informe, así como Venezuela, a través del Departamento de Estado del gobierno de Nicolás Maduro, ha proporcionado en los últimos años “refugio seguro para grupos terroristas de origen colombiano, designados por Estados Unidos”, como una clara muestra de “permisividad del régimen” y la “usurpación del sistema judicial y sus vínculos con servicios militares y de seguridad que fomentan la corrupción”.
Por lo que han empezado a sospechar que el ELN sostendría relaciones estrellas con militares venezolanos para facilitar el tránsito de la droga y sus integrantes, por las principales rutas del narcotráfico con las que cuenta el país vecino.
“Investigadores creíbles de fuente abierta estimaron que el Eln tiene presencia en 40 municipios venezolanos en ocho estados, más del doble del alcance geográfico de los disidentes de las Farc”, resalta el Departamento de Estado.