No cesa la controversia tras la propuesta que lanzó el presidente Gustavo Petro ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde instó a sacar adelante un “fast track” o vía rápida en el Congreso para acelerar la discusión y aprobación de normas. Lo anterior, con el objetivo de estimular la implementación del Acuerdo de Paz.
La iniciativa generó un cruce de opiniones entre el expresidente Iván Duque y el actual Jefe de Estado. Según el exmandatario, la propuesta se enmarca en un plan para sacar adelante las reformas del Gobierno a través de un “mecanismo espurio” que tiene como fin “debilitar el trámite legislativo, y así, debilitar al Congreso en una sustitución de la Constitución”.
De acuerdo con Duque, bajo la tesis del “fast track”, el Ejecutivo buscaría impulsar sus reformas presentándolas “como mecanismos vinculados al proceso con las Farc para decir que son parte de la implementación”. En esa línea, alertó el expresidente, intentarán justificar un “fast track” para aprobarlas dado que “el tiempo del gobierno se agota”.
“Buscan que, bajo el ‘fast track’ se reduzcan los tiempos en la agenda legislativa y puedan imponer la agenda del gobierno. Pero olvidan que, gracias a la demanda que ganamos en 2017 ante la Corte Constitucional, ya no hay ‘fast track’ vigente. Así que deberán avanzar con un acto legislativo (8 debates) para reformar la Constitución”, manifestó Duque.
En respuesta, este viernes el presidente Gustavo Petro reconoció que Duque sí le dio a un golpe al ‘fast track’, pero todo porque “quería hacer trizas la paz”. Sin embargo, sostuvo que solo lo logró hacer “parcialmente”. Por ello, lo instó a construir un acuerdo nacional.
“Yo te invito, Duque, a construir un acuerdo nacional para hacer realidad la paz de Colombia. Nuestra sociedad esta cansada de la sangre derramada. ¿Qué de malo tiene que nuestro campesinado viva bajo un Estado Social de Derecho?”, declaró el primer mandatario.
Según explicó Petro ante la ONU, con el “fast track”, solicitará la modificación de vigencias futuras: “Toda la inversión pública está comprometida en obras, autopistas que están al lado de las ciudades más ricas de Colombia, luego no hay cómo financiar la inclusión y transformación territorial.”
En segundo lugar, un cambio en el Sistema General de Participaciones para destinar recursos a los municipios más empobrecidos y afectados por el conflicto (PDET). A ello se suma, excarcelar a los productores de hoja de coca y promover nuevas inversiones forzosas a programas colectivos del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos PNIS.
Un quinto punto está relacionado con la conversión de los títulos hereditarios en las zonas selváticas. En esa línea, el mandatario recordó que muchos territorios PDET están en zonas de selva. Por otro lado, planteó una reforma agraria para la compra administrativa exprés de la tierra y propuso un sistema único para que todos los sectores tengan un solo tribunal de cierre. “Incluso organizaciones narcotraficantes que tengan que ver con el conflicto”, señaló.
Finalmente, el jefe de Estado propuso ampliar el tiempo de implementación del Acuerdo por siete años más.
“La construcción de la paz requiere la participación de todas las personas, sin distinción alguna. Convoco a todos los partidos, movimientos políticos y sociales, y a todas las fuerzas vivas del país a concertar un acuerdo nacional encaminado a definir las reformas y ajustes institucionales necesarios para atender los retos que la paz demande”, manifestó el Jefe de Estado