A través de un decreto firmado el pasado martes, el presidente Gustavo Petro condecoró a su jefe de seguridad, el coronel Carlos Alberto Feria, jefe de Casa Militar de la Presidencia, quien fue imputado en el marco del proceso judicial por el presunto uso irregular del polígrafo en el caso de Marelbys Meza, exniñera de Laura Sarabia.
En el documento, en el que se otorga la “Orden al mérito seguridad Presidencial” a otros 147 uniformados, se indica que la condecoración es un reconocimiento por su “profesionalismo, valentía y comportamiento ético” en el cumplimiento del deber.
Adicionalmente, se reconoce su “valentía, decisión, colaboración, lealtad, valor, sacrificio y honor demostrado” en garantizar la seguridad del jefe de Estado y su familia.
El coronel Feria, quien se encuentra con Petro en Dubái en el marco de la conferencia contra el cambio climático COP28, fue imputado formalmente esta semana por los delitos de peculado por uso, abuso de función pública y constreñimiento ilegal.
Desde hace más de 10 años Feria le cuenta los pasos al mandatario y a su familia; razón por la que se convirtió en un personaje de total confianza, al punto de ocupar uno de los cargos más importantes del Gobierno: jefe de la Casa Militar de la Presidencia de la República.
Fue su hoja de vida intachable lo que lo llevó a codearse con Gustavo Petro desde su paso por la Alcaldía de Bogotá, donde también trabajó como su escudero fiel. Sin embargo, su carrera impecable ahora está en entredicho, luego de que terminara salpicado por procedimientos irregulares para investigar el robo de un maletín millonario junto con las interceptaciones ilegales que se ordenaron para escuchar las llamadas de Marelbys Meza y dos empleadas más de la casa de Laura Sarabia, exjefe de Gabinete de Petro.
Al parecer, Feria, quien ha jurado serle fiel a Petro y a su círculo cercano, tendría conocimiento de todos esos procedimientos, por lo que la Fiscalía lo llamó a declarar en medio de las investigaciones. Y como si fuera poco, ahora también le tocó hablar sobre el coronel Óscar Dávila luego de que un disparo acabara con su vida el pasado 9 de junio.
Es tanta la confianza que Petro le deposita a Feria, que su cargo habitualmente es ocupado por el rango de general, pero hubo una excepción para que el que mande esta vez sea un coronel especializado en inteligencia y protección de personalidades.
Feria ha escalado rápido en su carrera en la que ya cumplió 26 años de servicio. A sus 25 años se graduó como capitán y entró a un grupo de protección de la Policía como escolta. Y en su camino apareció un personaje que al parecer le ha tejido los puentes con importantes personalidades políticas: el mismo general William Salamanca, quien también ha sido muy cercano a Petro desde épocas de antaño.
Justamente, cuando Feria fue escolta, Salamanca fue su jefe y con la llegada de Petro a la Alcaldía de Bogotá en el 2012, le asignó la tarea de cuidarlo. Feria fue condecorado y estaba listo para ascender. Fue comandante de Ubaté y Chía. En ese sector cundinarmarqués vivía la familia Petro Alcocer y los caminos entre el uniformado y el mandatario se volvieron a cruzar.
Los logros fueron sumando en su hoja de vida hasta alcanzar 31 condecoraciones y más de cinco medallas. En 2021, Feria se convirtió en teniente coronel y fue asignado para comandar Buga –Valle del Cauca–. Sin embargo, solo desempeñó ese cargo por unos cuantos meses porque cuando Petro se hizo fuerte en las encuestas de la campaña de 2022, le pidió al coronel que se devolviera para Bogotá para que fuera su escudero, otra vez.