El Gobierno y la delegación de paz de los disidentes del Estado Mayor Central (EMC) ratificaron este viernes su voluntad de paz y de mantener los diálogos, en medio de las tensiones por el arresto de cuatro miembros de esa organización que viajaban en una caravana de la UNP.
En la reunión, que tuvo el acompañamiento del delegado del Representante Especial del Secretario General de las Naciones Unidas, Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA, Consejo Mundial de Iglesias, Conferencia Nacional Episcopal y de los países garantes (Suiza, Noruega, Irlanda y Venezuela), se acordaron una serie de compromisos para controlar afectaciones a futuro.
De entrada se conformó un grupo de trabajo con la Oficina del Comisionado Consejero de Paz, delegados del Ministerio de Defensa, de la Unidad Nacional de Protección (UNP) y de la Mesa de Diálogos de Paz para revisar los protocolos de esquemas de protección y traslados de los integrantes de la Mesa.
Determinaron reprogramar las actividades acordadas en el ciclo cinco de las conversaciones, que culminó el 16 de julio, para atender a los compromisos que se tienen con las comunidades, autoridades territoriales y nacionales y demás integrantes de las Comisiones y Mesas interinstitucionales.
Le puede interesar: ELN puso en duda su continuidad en los diálogos con el Gobierno, ¿qué responde el Gobierno?
Mientras que la Comisión Jurídica Mixta estará al tanto de los detenidos en un operativo de las autoridades en carreteras de Antioquia, que hallaron en camionetas de la Unidad Nacional de Protección (UNP) a 13 disidentes del EMC, solo tres de ellos con salvoconductos, razón por la que los demás fueron detenidos.
Actualmente, hay cuatro en audiencias de control de garantías y un menor de edad en poder del ICBF. Los demás fueron dejados en libertad, aunque despojados de las armas y del dinero que transportaban de forma ilegal.