En los pocos días que van de diciembre, en Bogotá ya van 16 fallecimientos y en Soacha cuatro por el consumo de algunas bebidas alcohólicas adulteradas, entre las que se encuentra el popular aperitivo Rey de Reyes.
Por esto, la Secretaría de Salud de Bogotá y Cundinamarca han alertado a sus ciudadanos sobre los potenciales riesgos de consumir algunos de estos licores de bajo precio que normalmente se compran más durante las fiestas decembrinas.
Según la Secretaría de Salud de la capital, en las bebidas de las marcas ‘Rey de Reyes, ‘Cabañita’ y ‘Old Jhon’ se encontraron altos grados de metanol, un compuesto químico que puede generar graves daños a la salud como afectaciones al sistema nervioso central, visión borrosa, ceguera, dificultades respiratorias e incluso la muerte.
La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, se sumó al llamado y en su cuenta de Twitter invitó no solo a no consumir estos productos sino a denunciar su venta.
Sin embargo, William García, el representante legal de Vinos y Licores de Colombia S.A.S., la empresa que fabrica el aperitivo Rey de Reyes, se defendió de las acusaciones que ha recibido su marca y fue claro en que esta está registrada por el Invima hasta el 2025 y que le compra el alcohol etílico directamente a la Fábrica de Licores de Cundinamarca.
“La marca no tiene nada que ver (con los casos de intoxicación), porque es que la marca está totalmente constituida, me siento totalmente afectado por la empresa y por todos los que vivimos de ella”, aseguró García esta mañana en entrevista a Blu Radio, y agregó que la empresa cuenta con 12 empleados.
Pero a pesar de tener aparentemente toda la reglamentación al día, debido a las denuncias de casos de intoxicación por el aperitivo, el Invima les ha ordenado parar su producción y “congelar” los productos ya terminados. “Se nos tiraron la temporada”, lamentó García.
Esta mañana, tres personas fueron capturadas por el CTI de la Fiscalía en una bodega en el barrio Galán, al sur de Bogotá, donde aparentemente se fabricaba licor adulterado. Según el ente investigador, el negocio llevaba casi un año operando, adquirían las botellas del reciclaje y falsificaban los sellos sanitarios. Además, tenían una red de distribución que se extendía hasta otras ciudades del país como Barranquilla.
Las autoridades de la capital están ofreciendo hasta 20 millones de pesos de recompensa por denunciar a los fabricantes y distribuidores de estos productos adulterados en la región.
Asimismo, el Invima emitió una alerta sanitaria sobre otros productos que actualmente se comercializan clandestinamente en Colombia y que no cuentan con las autorizaciones necesarias. Estos son: ‘Parrandero’, ‘Ardiente El Gran Niche Xtreme’ y ‘Anís Cartujo’.