La Fiscalía General de la Nación acusó a Jhonathan Sneyder Novoa Poveda, patrullero retirado de la Policía Nacional, y a los soldados profesionales en retiro Milton Neider Rodríguez y Ricardo José Núñez Berrio, exintegrantes del Ejército Nacional, de pertenecer a una red dedicada al tráfico de armas de fuego, que eran vendidas a organizaciones criminales en varias regiones, incluyendo Cundinamarca, Caquetá, Meta y Tolima.
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Durante el proceso judicial, se reveló que Novoa Poveda habría establecido contacto con uniformados en diversas bases militares, persuadiéndolos para sustraer fusiles, munición y otros accesorios de los almacenes con el propósito de venderlos.
Mientras tanto, Rodríguez Venté y Núñez Berrio, quienes aún estaban en servicio activo, presuntamente extraían armas de fuego del Fuerte Militar de Tolemaida, en Nilo (Cundinamarca), y de otras instalaciones oficiales, entregándolas a miembros de una red criminal encargada de su distribución y comercialización.
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Las capturas de los tres hombres fueron realizadas en operativos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), con el apoyo de unidades de los batallones de Contrainteligencia Militar 5 y 6 del Ejército Nacional, en Valledupar (Cesar) y Villavicencio (Meta).
Un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales presentó a los detenidos ante un juez de control de garantías, imputándoles el delito de concierto para delinquir agravado con fines de enriquecimiento ilícito, cargo que no fue aceptado por los acusados.
Los tres procesados fueron enviados a prisión preventiva en un establecimiento carcelario mientras continúa el desarrollo del proceso judicial en su contra.