Antes de 2015, las cifras de mujeres asesinadas por cuestiones de género no aparecían en los registros de Medicina Legal. Había estadísticas sobre muertes violentas de mujeres, sin establecer por qué fallecieron, quién las asesinó ni bajo qué circunstancias.
En 2014, cuando los médicos forenses de la entidad comenzaron a trabajar en un “protocolo para la investigación de muertes con sospecha de feminicidio”, el Congreso hizo los trámites para tipificar el feminicidio como delito.
Lo logró en junio pasado, con la aprobación de la Ley Rosa Elvira Cely.
El feminicidio, según Medicina Legal, debe ser considerado como “la muerte de una mujer por el hecho de ser mujer, la expresión más extrema de violencia contra la mujer”. Partiendo de esa premisa elaboraron la “guía de necropsia para casos sospechosos de feminicidio”, basada en los postulados científicos del Consejo Académico de Naciones Unidas. El presidente Juan Manuel Santos sancionó la Ley Rosa Elvira Cely a comienzos de julio. Allí quedó establecido que la persona que incurra en feminicidio podrá pagar hasta 41 años de cárcel.
Después de estudiar minuciosamente las muertes violentas de mujeres en 2014, el Instituto concluyó que en Colombia, durante ese año, hubo 1.007 casos de feminicidio. La lista de departamentos que registraron más casos fueron: Valle del Cauca con 119 (19,8%); Bogotá con 118 (11,7%); Antioquia con 114 (11,3%); Cundinamarca con 54 (5,4%) y el Meta con 49 (4,9%).
Estos cinco departamentos suman el 53% del total de feminicidios.
No se registraron casos en Amazonas, Vaupés ni Guainía. Sin embargo, quedan algunas dudas sobre estos departamentos, pues en los dos últimos no existe “presencia institucional, por lo que no es posible afirmar que no hubo casos de muertes violentas de mujeres”, admitió el Instituto.