El mismo día que el exjefe paramilitar Salvatore Mancuso aterrizó en Colombia, se cumplieron 26 años del asesinato del humanista y defensor de derechos humanos, Jesús María Valle.
Más allá de una mera coincidencia, Mancuso regresó bajo la promesa de trabajar por las víctimas que esperan más verdad y entre los casos pendientes está el de Valle, asesinado el 27 de febrero de 1998. Sobre ese episodio violento en Medellín, el expara entregó detalles en audiencias reservadas de la JEP.
Meses antes de morir, el abogado Jesús María Valle, emprendió una lucha que al parecer lo llevó a la tumba. Su voz se alzó para denunciar públicamente detalles importantes de la masacre de El Aro, la misma por la que hoy señalan al expresidente Álvaro Uribe Vélez. Para ese tiempo, octubre de 1997, una incursión paramilitar asesinó a 15 campesinos, entre ellos, según Valle, había miembros del Ejército.
En febrero del año siguiente, tras sus denuncias en medios de comunicación sobre la supuesta participación de militares en la masacre, el humanista fue asesinado a tiros en su oficina en Medellín.
El ataque sicarial fue similar al modus operandi en la muerte de otros defensores de derechos humanos bajo órdenes de Carlos Castaño para contratar servicios sicariales.
Esa hipótesis fue confirmada por la Fiscalía, que afirmó que por las denuncias publicadas por el defensor de derechos humanos “se convirtió en un objetivo militar de los grupos de autodefensas que operaban en esa región porque lo consideraban un tropiezo y por tal razón tenían que eliminarlo”.
Sobre este episodio, Salvatore Mancuso entregó detalles en las sesiones reservadas ante la Jurisdicción Especial para la Paz y vinculó al expresidente Uribe en la masacre de El Aro y el asesinato de Jesús María Valle.
En esas audiencias conocidas por Cambio y Vorágine, el exjefe paramilitar declaró que el crimen contra el defensor de derechos humanos se planeó en una finca entre Castaño y el secretario de Gobierno durante el mandato de Uribe, Pedro Juan Moreno.
“La Granja (masacre) y El Aro (masacre), eso fue un pedido directamente también desde el gobernador Uribe a través de Pedro Juan Moreno, que es el que trae esta reunión, a esa asistimos Carlos, estuve yo, estuvo Rodrigo Doble Cero, estuvo no sé si Monoleche, en esa estuvieron varias personas, estuvo Nicolás Bergonzoli, varias personas estuvieron”, dijo Mancuso.
El expresidente Uribe, por su parte, señala que no tuvo nada que ver con ese episodio.
“Jesús María Valle fue asesinado a finales de febrero de 1998. Yo llevaba casi dos meses en la Universidad de Oxford. La última vez que me reuní con él fue a finales de 1996. El abogado, wikipedia, dijo en preclusión que lo habían asesinado pocos días después de reunirse conmigo (...) 26 años de investigación y siguen presionando en contra mía. Mi defensa es con documentos, argumentos, hechos”, escribió Uribe en su cuenta X en noviembre del año pasado, tras declarar en el caso de Valle y la masacre de El Aro.
Posteriormente, hubo un cruce de versiones con el abogado defensor, Miguel Ángel del Río, al que Uribe señala como “wikipedia”. “Esto no es Wikipedia. Es la vida real. Seguiremos hasta el final para demostrar su intervención en estos crímenes”, señaló el litigante junto con una foto en la que quedaría constancia de declaraciones de Jesús María Valle dos semanas antes de que lo asesinaran.
Del Río le dijo a EL COLOMBIANO que la gran expectativa con el regreso de Mancuso a Colombia es que se conozcan nuevos detalles del asesinato del defensor de derechos humanos.
En todo caso, la llegada del exjefe paramilitar marca un precedente para las víctimas y para la verdad que todavía esperan. El abogado Jaime Alberto Paeres le dijo a EL COLOMBIANO que con su llegada “seguramente habrá nuevas revelaciones”.
“En la JEP ahora hay una conversación entre las partes. Entonces aparecerán hechos y víctimas o que se desmientan algunas situaciones. Hay un trabajo importante. Hay una verdad. (...) Hay que buscar la forma de que esa verdad se conozca y podamos pasar esa página”, concluyó el abogado.