Dos días después del anuncio del cese al fuego bilateral entre el Gobierno y el Ejército de Liberación Nacional, ELN, el expresidente Álvaro Uribe, cuestionó los acuerdos a los que llegaron ambas partes, especialmente que dicha guerrilla no dejará de cometer delitos como secuestro y extorsión.
Para el exmandatario y líder de la oposición, que la Fuerza Pública entre en un cese al fuego bilateral con la guerrilla del ELN, implica “igualarlo con quienes delinquen” lo que, a su juicio, termina haciéndole “un gran daño a la institucionalidad democrática”.
“La institución del Ejército no delinque, por ende, no se entiende que lo pongan a la par del grupo que delinque”, agregó el también exsenador en un comunicado publicado en su cuenta de Twitter.
El acuerdo de cese al fuego firmado el pasado viernes en La Habana, Cuba, por el presidente Gustavo Petro y el comandante de esa guerrilla, alias Antonio García, será inicialmente, por un periodo de 180 días, pero no se declaró de inmediato. Hasta el próximo miércoles 5 de julio se desarrollará lo que se denominó como una fase de alistamiento. Un mes después, el 3 de agosto, comenzará a regir el cese de forma oficial.
No obstante, el acuerdo no incluyó la suspensión de otras acciones delictivas por parte del ELN que hacen parte de sus “operaciones de finanzas” como los secuestros y las extorsiones, tal y como lo confirmó alias Pablo Beltrán, jefe negociador del ELN en los diálogos de paz.
“Las operaciones de finanzas del ELN se comenzaron a discutir aquí, pero esa discusión no terminó, se va a seguir discutiendo, entonces en estos protocolos no entraron. Se aspira a que más adelante sí”, sostuvo alias Pablo Beltrán.
Al respecto, también se pronunció Uribe. El exmandatario dijo que “debe entenderse que el cese criminal cobija todos los delitos, por supuesto el secuestro individual o colectivo, aislado o sistemático, sin que puedan ser oponibles interpretaciones acomodadas o restringidas del Derecho Internacional Humanitario o del Estatuto de Roma”.
Agregó, además que “la paz necesita cesación de crímenes para construir confianza en la comunidad”.
Finalmente, el exmandatario expresó que, contrario a lo acordado en La Habana, “es diferente dar garantías a un grupo que cese al crimen como muestra de buena fe o intención de paz” y que “mientras cumpla, no se le ataque”, concluyó.
Tras conocerse que el acuerdo que regirá desde el próximo 3 de agosto no contempla la pausa de acciones delictivas por parte del ELN, varios sectores políticos y sociales cuestionaron el anuncio y mostraron su descontento con el mismo.