Las lluvias se asomaron en Colombia hace tres semanas y, en dos emergencias, provocaron ocho muertes producto de deslizamientos y avalanchas.
Las primeras lágrimas que derramó el país este año, por cuenta de las emergencias naturales, salieron de los habitantes de los municipios de Chinchiná (Caldas) y Piedecuesta (Santander).
Como este fin de semana, de acuerdo con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), se da inicio a la primera temporada de lluvias, los ciudadanos y autoridades locales deben reforzar sus estrategias de prevención y mitigación de riesgos para evitar emergencias como las mencionadas.
Por ejemplo, explica el Ideam, el incremento en las lluvias de los últimos días se debió a un ingreso de humedad proveniente desde la Amazonia brasileña y, de acuerdo con los análisis y proyecciones, “para lo que resta del mes de marzo se mantendrá una tendencia lluviosa en amplios sectores de las regiones Andina, Pacífica y Amazonia, e incluso en zonas de la Caribe y Orinoquia”.
¿Qué representa?
Es sencillo de explicar. Que se dé el inicio de la temporada implicará un aumento en las precipitaciones que se registren cada semana, cuya tendencia se mantendrá hasta mediados de junio.
No obstante, el Ideam hace claridad en que si bien las lluvias serán frecuentes “no implica precipitaciones continuas durante todos los días de dicho período”
Christian Euscátegui, meteorólogo de Videoclimet, explica que en el país, principalmente en esta temporada, las lluvias aumentan en las regiones Andina y Orinoquia. Aunque, precisa el experto, “la región Pacífica se advierte como la zona en donde se presentarán los mayores volúmenes de precipitación con un ligero aumento en abril y durante mayo”, mientras que en la Amazonia, “más allá de que en el primer trimestre del año se tuvieron cantidades importantes de lluvia”, históricamente suelen incrementarse los picos en abril, llegando a sus niveles más altos hacía mitad del año.
Prevenir, esa es la clave
Tanto el Ideam como la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo (Ungrd) llaman la atención de las autoridades locales para reforzar los planes de prevención y mitigación de los riesgos.
Teniendo en cuenta que hoy hay 431 municipios de 19 departamentos con algún tipo de alerta por deslizamientos provocados por las lluvias (ver infografía), María Grisela Benítez, subdirectora para la Reducción del Riesgo de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo, señaló al cierre de un comité realizado ayer en Bogotá con diversas entidades de socorro, que “todo el trabajo que hemos venido realizando desde las instancias de coordinación interinstitucional para la reducción del peligro de desastres” se ha proyectado para que las medidas se apliquen a través de los consejos Territoriales de Gestión del Riesgo.
La funcionaria, además, hizo énfasis en que las decisiones que se tomen se hagan con “la participación de la comunidad y las instancias municipales y departamentales”.
Ante esto, el experto recuerda que tradicionalmente abril y mayo son los meses con más emergencias en el país en zonas como Meta, Cundinamarca, Boyacá, Casanare, Caquetá y Putumayo, y las zonas de montaña de Antioquia, los santanderes y el Eje Cafetero. “Dicha proyección debe dar lugar a que se activen todas las medidas de contingencia y preparación”.
El Ideam, por su parte, recuerda que lo que sucedió en Chinchiná y Santander fueron “campanazos de lo que puede ocurrir” en el país.