Mientras se acercaba la “hora cero” para que las dos torres de la Unidad Residencial Interclub quedaran desalojadas por 10 días, los residentes y trabajadores de las compañías de mudanzas se apuraban en llenar la fila de camiones y autos de lujo con los enseres que pudieran llevarse antes de que las autoridades no les permitieran ingresar más a la edificación.
“Obligarnos a evacuar así es un revolcón emocional total. Es un desacomodo para tu hija que ama su hogar y que ama jugar con sus amiguitos del edificio, y para nosotros es un golpe doble, porque nos quedamos sin casa y también sin trabajo, pues nuestra labor la hacemos desde el apartamento. Aún así damos este ‘salto de fe’ en la Alcaldía. Queremos confiar en ellos de que volveremos pronto”.
Mientras empacaba lo último que se va a llevar de su apartamento en el Piso 18, Verónica Gómez explicó con estas palabras lo que ha tenido que vivir desde el pasado viernes, cuando tras la declaratoria de calamidad pública la Alcaldía la obligó a salir de la unidad vecina al deteriorado y peligroso edificio Continental Towers.
Gómez indicó que si bien ella y su familia contemplaban la evacuación, pensaban que se daría cuando hubiera certeza de una fecha para la implosión de Continental, no para el evento actual y menos con tanto afán.
“Estamos pagando las consecuencias de una mala construcción de un privado y la falta de atención que ha tenido la Alcaldía con nosotros en esta y en la pasada administración. Si nos hubieran escuchado desde que comenzamos a denunciar hace años los desmantelamientos en Continental y Asensi no estaríamos en estas”.
Al drama de Verónica se suma el de su vecina Silvana Pinzón y su hijo de siete años. Ellos proceden de Bucaramanga y no tienen familia ni amigos en Medellín. “Desde el viernes buscaba lugar para alojarme, pero todo está muy costoso o por ser fin de semana no había dónde. Por fortuna pude hallar un apartamento más pequeño cerquita de acá. Eso sí, me toca pagar $2,5 millones de arriendo mensual. El auxilio de arriendo de $450.000 a mí no me sirve”.
Menor suerte había corrido el extranjero Jeffrey Goins, un empresario de bienes raíces, quien junto a su familia a las 11:00 de la mañana aún no sabía para dónde irse.
“Pienso que para cualquier persona esta es una ‘bad situation’. ¿Tener que ‘moverte’ en 48 horas? No es una buena situación, pero es lo que es. Me iré a buscar ‘lugares’, pero ya veremos. Noticias ‘like this’ no quiero volver a oírlas nunca”, apuntó mientras sacaba varias maletas.
Otro temor que tiene sumidos en la incertidumbre a los propietarios de Interclub que debieron dejar sus enseres adentro es el tema de los saqueos, como sucedió en Asensi y en Continental.
“Le solicitamos a la Alcaldía que nos cumpla y no nos olvide, que por favor sean responsables de resguardar nuestros apartamentos y nuestras cosas que estamos dejando en sus manos”.