Por debajo de los estilos de vida, el libre comercio y las fantasías que se promocionan por las redes sociales, se mueve la venta de narcóticos dirigida a la juventud.
Este tipo de negocio quedó de nuevo en la palestra, debido a un operativo del CTI y la Policía contra la banda “los Académicos”, que produjo seis capturas el pasado 13 de octubre. Según el director Seccional de Fiscalías de Armenia, Justino Hernández, la organización comercializaba las drogas desde Medellín, por medio de redes sociales.
Como “gancho”, de acuerdo con el expediente, actuaba la influenciadora Ángela Hernández (“Angelita Hera”), quien al parecer aprovechaba su popularidad y canales de internet para captar a los potenciales clientes y promocionar los productos: alimentos mezclados con THC (Tetra Hidro Cannabinol), el componente psicoactivo de la marihuana.
Investigadores de la Dirección Antinarcóticos de la Policía, explicaron a EL COLOMBIANO que el tráfico de estupefacientes por internet tiene cinco características esenciales: 1). Por lo general se dirige al público estudiantil; 2). Los alucinógenos que más se ofrecen suelen ser sintéticos o imitaciones de estos, como el tusibí, éxtasis o derivados de la cripa, en presentaciones vistosas; 3). La mercancía se importa desde Estados Unidos o Europa, aunque últimamente se fabrica en laboratorios caseros en las ciudades; 4). La mayoría de los traficantes son independientes, es decir, no integran las bandas de crimen organizado tradicionales; 5). La distribución es a domicilio.
En el caso de “los Académicos”, la investigación nació por la denuncia de un estudiante de la Universidad del Quindío, donde se consumían los estupefacientes promocionados por redes sociales y enviados en encomiendas, en particular los comestibles impregnados de compuestos canábicos.
El laboratorio estaba en una casa de Armenia, donde un integrante de la red tenía una máquina para extraer el THC de la marihuana y mezclarlo con galletas, gomitas, mango deshidratado y demás.
Boris Castaño, analista de seguridad e integrante de la corporación Innova Idea Estrategia (IE2), señaló que los laboratorios caseros son uno de los principales desafíos de este negocio para las autoridades, que incluye “cultivos hidropónicos en inmuebles de zonas urbanas, e invernaderos en sectores rurales”.