Aunque en Medellín se instaló una mesa de concertación al inicio de esta tarde de miércoles buscando llegar a un acuerdo para conjurar los bloqueos parciales de vías que han protagonizado varios grupos de indígenas en varios sectores de Antioquia, la ausencia de los delegados del Gobierno nacional no permitió resolver la situación.
Los indígenas exigen que el Gobierno se ponga al día con los pactos hechos en anteriores mingas en materia de salud, educación, vivienda, entrega de tierras y manejo del conflicto en sus territorios, pero también tienen nuevas demandas en esos mismos aspectos.
Varias fuentes que participan de esa instancia de diálogo le dijeron a EL COLOMBIANO que las conversaciones avanzan en buenos términos y ya se pactó la construcción de 200 viviendas nuevas y 450 mejoramientos para los pueblos ancestrales.
“En la anterior minga se habían comprometido con 150 viviendas y 209 mejoramientos. Estos se los entregaron a la Organización Indígena de Antioquia (OIA) para que los ejecutara, pero se les presentaron inconvenientes y no los hicieron”, indicó Óscar Arias, titular de la gerencia indígena de la Gobernación de Antioquia, quien explicó que parte del escollo era que los indígenas pedían que las casas se hicieran con madera de sus territorios y no con material llevado desde Medellín, pero esto no se pudo porque las autoridades ambientales les exigían licencias ambientales para los aprovechamientos forestales.
Igualmente, acordaron la destinación de 10.000 millones de pesos para la construcción de 12 escuelas indígenas y al final de la tarde se discutían otros tópicos relacionados con infraestructura educativa y salud.
La Mesa de Concertación Interinstitucional de Diálogo Permanente con los Pueblos Indígenas de Antioquia, la cual está sesionando, cobró vida por el Decreto 2018070002030 de 2018 como “instancia participativa, asesora, de consulta y de concertación de planes, programas y proyectos que impactan a las comunidades indígenas del departamento”.
Según la norma, en ella tienen asiento ocho representantes elegidos por las autoridades indígenas de Antioquia, un delegado de la OIA, un delegado del Ministerio del Interior y la Gerencia Indígena del Departamento acompañada de otras entidades de la Gobernación como las secretarías de Asuntos Institucionales, Educación, Salud, Ambiente y la Empresa de Vivienda de Antioquia -VIVA-, entre otros.
Solo que en esta ocasión, hasta ahora no se han hecho presentes los delegados nacionales y por eso los indígenas aseguran que todavía no levantarán el movimiento, y, por el contrario, endurecerán los bloqueos. Los funcionarios de Bogotá están citados para este jueves.
“Hemos compartido en armonía; el diálogo ha sido muy fluido, pero mañana está citado el Gobierno Nacional y eperamos que fluya igual, pero eso se sale de nuestra competencia”, explicó el gerente Arias.
Abigael Domicó, uno de los voceros de la protesta, informó que si bien en varios sitios el bloqueo de las carreteras había sido parcial en la mañana de este miércoles, como medida de presión para que se hagan presentes los funcionarios nacionales iban a cerrar completamente el paso para vehículos y personas.
“En Mutatá se levantó el bloqueo en la mañana cuando llegaron el Ejército y la Policía, pero comienza otra vez porque la guardia indígena se fue a descansar, pero ya vuelve con más gente de Frontino, Dabieiba y Mutatá”, aseguró Domicó.
Las concentraciones indígenas comenzaron desde temprano, este miércoles, 21 de agosto.
Le puede interesar: Parte de los niños indígenas de Ituango, con leishmaniasis y desnutrición, ya fueron rescatados y están en Medellín
Según un reporte de la Seccional de Tránsito y Transporte de Antioquia, en la mañana se logró abrir la vía que conduce de Tarazá a Caucasia, Bajo Cauca antioqueño, donde se presentaban algunos bloqueos, específicamente, en el km 62, ruta 1512, frente al coliseo de Caucasia, con unas 300 personas.