Después de casi un mes desde que inició el estado de prevención —10 de febrero— y cumplidos siete días en estado de alerta, la calidad del aire en el Valle de Aburrá no muestra mejoría y, por su progresivo deterioro, el Área Metropolitana (Amva) decidió extender el pico y placa ambiental hasta el próximo sábado.
De tal manera que la restricción vehicular para particulares, camiones, volquetas y motocicletas de dos y cuatro tiempos continuará con la rotación de seis dígitos (ver gráfico).
No obstante, Juan David Palacio, director del Amva, aseguró que la situación no es tan crítica porque ninguna de las 22 estaciones de monitoreo ha alcanzado, hasta ahora, el color rojo.
Así mismo lo expresó Carlos David Hoyos, director del Sistema de Alerta Temprana local (Siata), quien indicó que en 2016 se llegaron a registrar picos por encima de 110 microgramos por metro cúbico de material particulado (PM) 2.5, mientras que este año ese indicador no ha llegado a 50.
“Esos máximos son los que pueden afectar la salud de las personas en el Valle de Aburrá”, anotó.
Hoyos subrayó que la solución al problema no se logrará de un día para otro, sino que como mínimo tomará 10 años. Para la contingencia actual, explicó, ha sido difícil tomar una medida fija por un determinado periodo de tiempo y se ha hecho por días porque la impredecibilidad meteorológica en la región.
“La próxima semana seguiremos analizado, en periodos de dos a tres días, según la evolución del clima y la contaminación en la ciudad (...) Es imposible tener un pronóstico de dos o tres semanas de lo que pasará con la nubosidad, sobre todo en un territorio como el Valle de Aburrá”, dijo.
Diana María Montoya, secretaria de Medio Ambiente de Medellín, insistió a la ciudadanía por un verdadero compromiso ambiental, pues muchas personas están sacando sus vehículos entre 10:00 a.m. y 4:00 p.m., trasladando la hora pico y la contaminación en ese lapso horario.
La funcionaria agregó que la instrucción en la alcaldía es que mañana no funcionarán los parqueaderos ni prestarán servicio los vehículos oficiales. Los empleados públicos deberán llegar caminando, en bicicleta o transporte público, y se propenderá porque las reuniones sean virtuales y por el teletrabajo.