Hay mutismo absoluto en Itagüí sobre el viaje que 10 concejales y tres funcionarios de esa corporación hicieron a Europa el pasado 13 de septiembre y que fue justificado como una “experiencia” educativa para “mejorar los niveles de eficiencia y eficacia de la entidad”.
La falta de explicaciones sobre lo que hicieron los corporados en su estadía de 10 días por España, Francia e Italia —y que valió $279 millones— se hizo más evidente en la reanudación de las sesiones ordinarias del Concejo Municipal.
De hecho, el asunto generó encontrones entre el secretario de la entidad Jean Mauricio Sánchez (uno de los viajeros) y uno de los veedores locales quien puso carteles en protesta por el viaje. Sánchez, molesto, no solo le prohibió la manifestación sino que lo tildó de “payaso” y sus preguntas sobre la excursión de “pendejas”.
Aún así, tras el percance, en la casi hora que duró la reunión –que también contó con la presencia de los concejales de oposición– no se habló más del tema, dejándole a los críticos del concejo una sensación de que hubiera una especie de pacto de silencio frente al asunto.
“Solo lo sabe la presidenta”
Este diario contactó antes del inicio de las sesiones a algunos concejales excursionistas para preguntarles directamente sobre su estadía en el viejo continente. Sin embargo, los pocos que atendieron a la prensa indicaron que la única persona autorizada para hablar era la presidenta Sulma Ocampo.
“Ella fue la que organizó todo, es la única que pude referirse al asunto”, señaló uno de los miembros de la corporación capoteando las preguntas.
A la salida de la sesión, ella fue interpelada por varios opositores de la administración y veedores para hacerle las mismas preguntas de las que este diario buscaba respuesta. “¿Qué es una Smart City?”, inquirió uno de ellos. “Esperemos que llegue el contratista y nos pase las memorias para responderle la pregunta”, contestó ella. “¿O sea que ni eso es capaz de contestarme?” remató el hombre ante la evasiva.
Por su parte, en un breve espacio, la presidenta le indicó a este periódico que contrario a lo que se ha dicho, el viaje a Europa sí fue una capacitación que incluyó visitas a “algunos sitios”.
Otra pregunta que se hizo es si la empresa contratista de las capacitaciones en Europa tiene relación con un concejal conservador de Envigado aliado del congresista Carlos Andrés Trujillo.
La respuesta de la presidenta causó curiosidad porque sin mencionarle el nombre del político ella indicó que “él no figura (en el contrato) ahí para nada”.
Pese a que prometió enviar respuestas escritas a los interrogantes planteados, Ocampo incumplió su compromiso. Pero quién dio un poco más de luces en el asunto fue el secretario López.
Respondiendo a solo dos preguntas de un amplio cuestionario, Sánchez les dijo a los críticos que el hecho de que los cónyuges de algunos concejales asistieran al viaje no fue decidida por la corporación sino que esta fue del resorte de cada concejal. El viaje de los familiares, según López, no supuso sobrecostos a las arcas del Concejo pues lo pagaron los corporados de sus propios recursos.
“También aclaro que, contrario a lo que se ha dicho, los concejales que viajaron a los tres países sí deberán rendir un informe sobre lo aprendido y que este será leído y presentado por la presidenta Ocampo”, añadió Sánchez.
¿Y los entes de control?
Aún así, el viaje sigue dejando muchas dudas y más por el secretismo con el que se manejó hasta ayer. Para los veedores, la actitud de los cabildantes merece la atención de los organismos de control. Sin embargo ni el personero Álvaro Duque ni la contralora Yésica Lozano dijeron algo frente al tema durante la sesión.
Y mientras alguien se digna a responder, en Itagüí hay quiénes se preguntan cómo los concejales justificarán un viaje tan caro en un municipio con tantas necesidades.