El miedo no se va. Basta con recorrer el trayecto hasta el campus desde el paradero de buses más cercano o salir de clases en las noches. El problema de inseguridad que se vive en los alrededores de la Universidad Nacional de Medellín es el malestar recurrente de los estudiantes, especialmente en las sedes de El Río y El Volador.
En una carta enviada a las autoridades, los representantes estudiantiles enfatizaron en que el problema no es reciente: los hurtos, agresiones físicas e intimidaciones “son parte de la cotidianidad universitaria” desde 2018.
“Cómo es posible que detrás del mismo comando de policía, al lado, no haya ni siquiera vigilancia. Es como absurdo”, comenta Juan José Flórez, estudiante de la Universidad Nacional.
Dice Flórez que en los últimos meses aumentaron las denuncias de robos y que, a pesar de eso, las autoridades no parecen prestar atención.
Plan de contingencia
Uno de los factores que agravó la situación, según la carta de los representantes estudiantiles, fue el cierre del paso peatonal y la ciclovía ubicada entre el campus El Río y la estación de Policía en la autopista Norte. Esto generó que los transeúntes tuvieran que rodear la estación sin contar con iluminación, seguridad o acompañamiento.
Juan Camilo Restrepo, vicerrector de la Universidad Nacional en Medellín, indica que el problema de seguridad es un asunto estructural generado por el aislamiento del campus de los medios de transporte masivos.
El rector pone un ejemplo claro: un estudiante que venga del Metro de Medellín tiene que caminar desde la estación Suramericana hasta la Universidad. “Son aproximadamente unas 10 cuadras y, si viene a las 6 a.m. o sale del campus a las 8 p.m., pues el riesgo es enorme”.
El año pasado, aclara Restrepo, se puso en consideración de las autoridades el programa de la Ruta U, un circuito de buses que beneficiaría no solo a la comunidad educativa de la Universidad Nacional, sino también a la Universidad de Antioquia, la Universidad Católica Luis Amigó, el Pascual Bravo y el Tecnológico de Antioquia.
La semana pasada, indicó, tuvieron una reunión con la Policía para poner de nuevo sobre la mesa este proyecto y solicitar una mayor presencia y control en los alrededores, así como la instalación de iluminación en mejores condiciones.
Sobre el cierre del paso peatonal, el vicerrector apunta que tras la reunión fue habilitado el tránsito por esta zona, el cual había sido bloqueado tras las últimas manifestaciones estudiantiles.
Sí hay un plan de trabajo
El general Eliécer Camacho, comandante de la Policía Metropolitana, explicó que realizarán unas actividades enfocadas en la prevención, con la ubicación de auxiliares y profesionales de policía en la ruta de los estudiantes. Agregó que están trabajando en unos planes de verificación de antecedentes.
“Incluso en la planeación vamos a utilizar drones esporádicamente que nos apoyen el servicio. Y también habrá personal de civil”, dijo.
Al 31 de diciembre de 2019, el Sistema de Información para la Seguridad y Convivencia de Medellín (Sisc) registró 26.700 denuncias de hurto a personas. De esta cifra global, 1.186 casos se presentaron en la comuna 7 (Robledo).
Hami Gómez, representante estudiantil, insiste en que para atacar el problema debe reactivarse una comisión de seguridad entre las autoridades, la universidad y los estudiantes.