La disputa por el control territorial de los 401 kilómetros que conforman el municipio de Briceño por las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) y las disidencias de los frentes 18 y 36 de las Farc terminó por dejar encerrados en su propio territorio durante cinco días a cerca de 1.000 habitantes de un corregimiento de este municipio del Norte antioqueño.
La comunidad del corregimiento Las Auras, ubicado a una hora del casco urbano y que está conformado por cinco veredas y una centralidad, desde el pasado fin de semana y hasta este miércoles no tuvo forma de salir hacia el pueblo a hacer ninguna diligencia por cuenta de las intimidaciones de los integrantes de las AGC, quienes estarían detrás del confinamiento armado, según lo comentó el alcalde Wilmar Moreno Monsalve.
“Desde el pasado sábado hubo una incursión de un número considerable de hombres armados, con armas de largo alcance, de las AGC con el objetivo de intentar tomarse al municipio de Briceño, lo que han venido intentado hacer desde hace algunos años, aunque en el último año y medio de manera más reiterada”, expresó el mandatario en una entrevista con Caracol Radio.
Según fuentes conocedoras del caso, esta estructura delincuencial, después de varios intentos fallidos de ingresar a través de la margen del río Cauca o de las zonas boscosas, logró este fin de semana entrar a Las Auras, por encima del control de las disidencias de las Farc, estructura que ha tenido históricamente el control en este municipio.
“Una tropa de este grupo, que según informaciones, pueden superar las 150 personas, y se toman uno de los corregimientos de este municipio, llegan hasta el casco urbano, donde está la población civil y lo que hace la población civil es encerrarse en sus casas. Mediante gritos, el grupo armado obliga a salir a las personas de sus viviendas, amenazando incendiar al corregimiento con fuego”, relató el mandatario.
Con la comunidad atemorizada, los integrantes de las AGC optan por usar a la población como escudo armado, tanto contra el Ejército como contra las disidencias, empezando por cortar toda comunicación con el mundo exterior y suspendiendo toda actividad económica, social y de comunicación dentro de este corregimiento.
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Tanto así que mientras un millar de personas quedaron confinadas en sus viviendas, a duras penas sosteniendo comunicación con sus familiares o sus vecinos más cercanos, cuatro de los habitantes fueron raptados por quienes se habían tomado el corregimiento, entre ellos Hugo Arley Muñoz Palacio, de 40 años, y quien era líder del programa de sustitución de cultivos ilícitos en esta localidad.
Horas más tarde, a Hugo Arley lo asesinaron y a dos de las otras tres personas secuestradas las dejaron en libertad, mientras que de la cuarta víctima de estos hechos poca información manejan las autoridades y se presume que aún permanecería bajo la custodia de las AGC.
“Amarran a unas personas de la comunidad desde el sábado y el domingo asesinan a un campesino, padre de dos menores de edad. Con esto lanzan un mensaje de terror a la comunidad, donde les indican que deben obedecer todas las órdenes, los obligan a cocinarles, cierran el corregimiento”, aseguró Moreno Monsalve.
A partir de esta situación y del temor que se vive en la zona urbana por el riesgo de que este grupo armado continúe con el plan de invasión del territorio, las tropas del Ejército, las mismas que fueron sacadas de la localidad con un par de asonadas, debieron intervenir, aunque de manera paulatina ante el riesgo de la presencia de minas antipersona en el territorio.
Lo crítico de la situación, que llevó a un desabastecimiento en todo el corregimiento, además de inconvenientes en la cadena productiva de la leche, ya que no se podían ordeñas las vacas, obligó a que este miércoles se realizara un consejo de seguridad en esta localidad, con la presencia de la Gobernación de Antioquia, el Ejército Nacional, la Policía Antioquia y la Alcaldía de Briceño para tomar medidas en pro de buscar recuperar la zona.
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Durante este encuentro se comprobó que además de la guerra armada, también se ha presentado un ataque de desinformación sobre los hechos registrados en este corregimiento, apoyados en la desconexión de las comunicaciones en la zona. Ante esto, el secretario de Seguridad de Antioquia, Oswaldo Juan Zapata, pidió a la comunidad no creer en toda la información, sin comprobar, como por ejemplo, que además de Hugo Arley, otras dos personas que se encontraban con él las habían asesinado, algo que, como ya se dijo, era falso.
A partir de esto, se hablaron de las estrategias implementadas tanto por Policía como por Ejército, como por ejemplo la presencia de un grupo especial de la Policía que se encargará de todo lo relacionado con Briceño, además del incremento de personal militar para retomar el control de Las Auras, para así poderlos sacar del confinamiento armado en el que se encuentran.
Según se conoció, las estrategias fueron exitosas y los militares se encuentran en el territorio, obligando a la retirada de los integrantes del grupo armado, en medio de confrontaciones que no dejaron muertos ni heridos de parte de ninguno de los bandos implicados ni de la población civil de la zona afectada.
“Sin embargo, de momento la comunidad continúa temerosa, por lo que no han querido salir aún del corregimiento por temor a alguna confrontación que exponga sus vidas”, relataron las autoridades que se encuentran en este municipio. Sin embargo, guardan la esperanza que con la presencia militar, de a poco, antes de finalizar esta semana se retome la normalidad de las actividades y el tránsito.
La disputa de Briceño por parte de estos grupos armados tiene relación a la ubicación estratégica territorial en la que se encuentra para los intereses de los grupos armados, debido a que allí está Hidroituango y por ser un corredor clave para la comisión de delitos tanto por el río Cauca como por la vía a la Costa Atlántica y por Ituango, solo por referir a algunas de las zonas que hacen atractivo a este municipio, que fue corregimiento de Yarumal hasta 1980, cuando se erigió como municipio.
Ante este complejo panorama, sin dejar de destacar los esfuerzos de las autoridades departamentales, el mandatario sigue haciendo un llamado a la Presidencia y a sus diversos ministerios para que hagan una intervención integral en la localidad para evitar que una nueva ofensiva de alguno de estos grupos armados vuelva a confinar a una localidad y quizá provocando más muertes.