A Valentina Lopera Cuervo le hicieron una cirugía de corazón sin siquiera haber nacido. El hecho suena insólito. Y en realidad lo es: es el primer caso de éxito en América Latina y el segundo del mundo. El novedoso procedimiento lo hicieron la Clínica Universitaria Bolivariana y la Clínica Cardio VID.
Valentina pudo formarse con normalidad en el útero, sin embargo, los médicos se dieron cuenta de que tenía un problema en su corazón en crecimiento que comprometía la función normal de oxigenación al nacer, explicaron desde la Cardio VID.
Pero lo más complejo fue la cirugía, todo un proceso de filigrana. Para llegar hasta el corazón de Valentina, los médicos tuvieron que sacarla del útero, pero manteniéndola conectada a la placenta. Una vez hecho eso, que no se trataba de un procedimiento menor, con equipos especializados se accedió a su cavidad torácica.
Cuando eso se hizo, se perforó la pared aurícula con la intención de instalar una malla, llamada sent, para que conectara dos arterias. El problema que tenía Valentina, en términos muy sencillos y coloquiales, era que entre estas dos arterias no fluía la sangre de manera correcta, como si hubiera una desconexión o un taponamiento.
La malla tenía como fin unir las arterias y permitir el correcto flujo de la sangre. Como si fuera poco, la cirugía tenía una dificultad adicional. Resulta que el soporte del flujo de la placenta tiene una duración breve. Es decir, los médicos no podían tardar más de la cuenta haciendo el procedimiento, o los resultados podrían ser fatales.
Uno de los médicos que tomó parte en la cirugía, Ancízar de la Peña, contó cómo el tiempo era un reto para el equipo: “No es fácil predecir cuánto tiempo podíamos mantener la circulación placentaria, porque lo natural es que cuando un bebé nace la placenta empiece a desprenderse del útero, entonces aquí había que mantener esa conexión el mayor tiempo posible, teníamos que estar sincronizados los diferentes especialistas e interactuar de manera ágil. Esta cirugía demoró en total más de 3 horas, pero el proceso específico de mantener la circulación placentaria, luego del nacimiento de Valentina, demoró 27 minutos”.
En el proceso complejo intervinieron 20 especialistas, entre los que hubo expertos en obstetricia, cuidado intensivo neonatal y cardiovascular pediátrico, anestesiólogos obstétricos y cardiovasculares, cirugía cardiovascular y pediatras cardiólogos intervencionistas.
“Valentina está en este momento de forma ambulatoria, está en la casa cuidada por su mamá y su papá. Cuando tenemos estos bebés que tienen este tipo de paliaciones les solicitamos venir a controles semanales para mirar parámetros de frecuencia cardiaca, respiración, revisamos en cuánto tiene el oxígeno en la sangre, entre otros exámenes”, expresó Rafael Lince Varela, pediatra cardiólogo hemodinamista de la Clínica Cardio VID.