“El niño está enterrado en la vereda Cuturú Alto”, esa declaración bastó para que las autoridades de Policía y Fiscalía adelantaran un operativo para dar con el paradero del que sería el cuerpo de Maximiliano Tabares Caro, niño de seis años que está desaparecido desde el pasado 21 de septiembre.
Sobre las 4:00 de la tarde de este jueves encontraron, bajo la tierra, el cuerpo de un menor de edad en la vereda Cuturú Alto del municipio de Segovia (Nordeste de Antioquia). Las autoridades llegaron al sitio porque Sandra Patricia Caro Pérez –madre del menor y señalada de su desaparición– habría indicado, en una declaración informal, el punto exacto en el que estaría el pequeño.
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Será cuestión de horas para que Medicina Legal confirme si los restos corresponden a los del niño que completa 36 días desaparecido. Por estos hechos las autoridades han dado con la captura de la madre del niño, su abuela, su padrastro y tres personas más.
Muñecos Vudú y libros de magia negra son algunos de los elementos que han recopilado las autoridades en la investigación y que permiten establecer que la secta “Los Carneros” habría desaparecido y sacrificado al menor como pretexto para encontrar oro en el Nordeste de Antioquia. EL COLOMBIANO reconstruye la cronología del caso.
21 de septiembre: Maximiliano está desaparecido
Las profesoras del preescolar estaban preocupadas porque el niño había dejado de ir a la escuela a pintar con sus crayones. La madre de Maximiliano les respondía vía WhatsApp que su hijo estaba enfermo. Luego, vieron en las noticias que su estudiante estaba desaparecido.
Sandra Patricia Caro, madre de Maximiliano, insistía en que había perdido el rastro de su hijo desde las 7:00 de la mañana del 21 de septiembre.
“Le dije que saliera a conseguir unas arepitas para el desayuno y lo acompañé hasta la puerta. Después de dos minutos me preocupé, fui hasta la tienda y vi que todo estaba cerrado: el niño no estaba por ahí”, insistía Caro en medios de comunicación.
La comunidad y la Policía iniciaron con el plan de búsqueda de Maximiliano.
2 de octubre
Se cumplían 12 días desde la desaparición de Maximiliano. Las autoridades tenían más dudas que certezas. Los operativos de búsqueda se habían trasladado hasta el vecino municipio de Segovia.
“Mi rey, que el señor te cuide donde quieras que estés y que esas personas de mal corazón, que te arrancaron de mi lado, se arrepientan y te traigan de vuelta. Señor Jesús, cuídamelo padre santo”, escribía la madre del niño en sus redes sociales.
Las comunidades de Segovia y Remedios realizaban velatones todos los días para pedir por el regreso del niño. Caro Pérez aseguraba que había recibido una llamada en la que le indicaban que su hijo estaba en poder de un grupo armado.
3 de octubre: evacuaron a la mamá
Hasta la zona llegó un grupo especializado del CTI de la Fiscalía para tratar de determinar qué le había sucedido a Maximiliano. La Gobernación de Antioquia, por su parte, ofrecía una recompensa de hasta 60 millones de pesos por información que permitiera dar con el paradero del menor. La comunidad sospechaba de la madre e intentó lincharla.
“Se realizó una actividad investigativa en donde la población estaba algo molesta con los familiares, y la mamá en especial: tuvimos que reubicarla de municipio”, decía Daniel Parada, director seccional de Fiscalía en Antioquia.
Capturan a Los Carneros (20 de octubre)
La investigación de la Fiscalía y de la Policía apuntaba a que el niño Maximiliano había sido sacrificado por una secta satánica. Las pruebas apuntaban a que la madre, la abuela, el padrastro y tres personas más eran los responsables de la desaparición. Los operativos de captura se desarrollaron en Bello y Segovia.
Según la Policía, el padrastro del menor habría convencido al resto de la familia de que Maximiliano estaba poseído por un espíritu y que por eso había que sacrificarlo. El niño, según la secta, era un obstáculo en su misión de encontrar guacas en Remedios.
Durante las inspecciones a las viviendas se encontraron muñecos vudú y libros de magia negra. Todos los miembros de la secta fueron imputados por los delitos concierto para delinquir, desaparición forzada agravada, tortura agravada, encubrimiento por tortura y lesiones personales con deformidad permanente.
“Las sectas destructivas son aquellas que manipulan al individuo y someten a sus integrantes al grado de que las personas pueden infringir daño hacia los demás y hacia ellos mismos. Hay una manipulación mental y emocional. Siempre hay un líder y este genera un control absoluto sobre los seguidores que son más débiles”, explicó Gregorio Henriquez exasesor de la Fiscalía en los temas de sectas destructivas.
Ninguno de los implicados aceptó responsabilidades y el juez decidió enviarlos a la cárcel.
27 de octubre
En la noche de este miércoles Sandra Patricia Caro Pérez, conocida como La Cacica, pidió reunirse con las autoridades: dijo saber dónde estaba su hijo. Su versión fue tomada de manera oficial hacia las 11:00 de la mañana de este jueves.
Hacia las 4:00 de la tarde de este jueves una comisión de la Policía y la Fiscalía llegó hasta la verdad Cuturú Alto de Segovia. Hasta allí también llevaron a Robinson Esmit Arboleda Ramírez, alias Orejas –uno de los seis capturados por este caso– y quien entregó al CTI de la Fiscalía el punto exacto donde reposaba el cuerpo del menor.
“Se hayan los restos de Maximiliano después de toda esta situación tan horrorosa y tan dolorosa”, confirmó el gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria y añadió: “En cierta medida termina esa angustia, termina esa zozobra de la gente de Remedios, de la gente de Segovia, del Nordeste”.