Ocho días después de reseñar que las obras de la Biblioteca España (contratadas por más de $28.000 millones) presentaban un retraso de casi el 30%, la empresa IDC Inversiones S.A.S, recibió otro contrato por $76.475 millones para construir la Fase 1 del Parque de Artes y Oficios de Bello.
Como lo ha revelado EL COLOMBIANO, detrás de la empresa IDC está Luis Felipe Agudelo, un amigo cercano del exgobernador Luis Pérez, y quien ha ayudado al político en su carrera política. Casualmente se ha visto retribuido con jugosos contratos públicos para su empresa.
En el historial de contratos otorgados a IDC aparecen el de las ciclorrutas del Oriente por $20.392 millones; la construcción de escenarios deportivos en el Suroeste por $6.000 millones; y varias obras en Sabaneta por $13.700 millones. Los contratos más cuantiosos otorgados bajo la administración de Pérez fueron el del Hospital Mental por $43.000 millones y el del Hospital La María por $32.662 millones.
Además, durante la alcaldía de Daniel Quintero (aliado político del exgobernador Pérez) a IDC se le dio el contrato para la tercera fase de la Unidad Hospitalaria de Buenos Aires por más de $12.000 millones.
Cabe recordar que con una “voltereta” legal –apoyada por la administración Quintero– la empresa pretendía que la Alcaldía le pagara $48.000 millones por el lote Aguas Vivas de El Poblado, cuando antes lo habían entregado como parte de una compensación urbanística.
¿Invitación abierta?
IDC resultó elegida por la empresa de desarrollo urbano y rural de Bello Edunorte para construir la primera fase del Parque de Artes y Oficios en los antiguos talleres de los ferrocarriles de Antioquia.
La selección se dio tras surtirse un proceso de “invitación abierta” que hizo Edunorte el 15 de septiembre y en el que solo participaron IDC y la empresa Concypa S.A.S., las cuales el 21 de septiembre entregaron sus propuestas. La de IDC fue por $76.475 millones y la del competidor por $76.665 millones, o sea $190 millones más.
Algunos expertos en contratación pública consultados por EL COLOMBIANO indicaron que esta forma de contratación siempre ha generado suspicacias pues son varios los casos en los que la designación del contratista ya está pactada. Según señalaron, las invitaciones solo se hacen a aquellas compañías que ellos “deseen”.
Añadieron que la alcaldía de Bello es una entidad sometida al régimen de contratación pública de la Ley 80. Entonces, si allí fueran a sacar un contrato de $76.000 millones para obra pública, deberían hacerlo por contratación pública. Pero explicaron que para este caso habrían usado a Edunorte, que no se rige por esta ley ya que tiene su propio manual de contratación que establece modalidades como esta de invitación abierta.
“Lo más seguro es que la invitación de abierta no tiene nada. Generalmente ellos conforman unos bancos de oferentes y de ahí escogen los que quieren. Lo habitual es que inviten tres o dos empresas y ‘eliminan’ las restantes para quedar elegida una”, apuntó uno de ellos.
Quince días después, el 4 de octubre y tras revisar una propuesta de más de 500 páginas, el contrato fue adjudicado a IDC, y el 11 de octubre el gerente de Edunorte Estefan Valencia lo firmó con Juan Diego Moreno Barón, representante legal de IDC, para la realización por 14 meses de las obras las cuales –según el acta de inicio– iniciaron su ejecución el pasado 28 de octubre.
Demoras en biblioteca
Una semana antes, el 21 de octubre pasado, en un informe que entregó IDC sobre los avances en la rehabilitación del Parque Biblioteca España en Medellín, se lee que estos apenas iban por el 40%, cuando para la misma fecha lo previsto eran que fueran en el 70%. El dato no es menor teniendo en cuenta que el contrato 4600092408 DE 2021 por $28.000 millones vence este 31 de diciembre.
Al revisar algunos contratos que ha tenido IDC en Sabaneta, Concordia y Medellín, entre otros, se resalta un “patrón”: incumplimiento en plazos que obligan no solo a adicionar más tiempo, sino también recursos que generan sobrecosto.
“No hay inhabilidades”
La empresa Edunorte justificó la designación de IDC, indicando que su manual de contratación estipula que la invitación abierta se debe implementar cuando el presupuesto oficial de un proyecto sea superior a los 10.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes.
Sin embargo, en las obras realizadas bajo licitación pública, sobre todo las de alto presupuesto, se solicita un requisito denominado capacidad residual de contratación (o K de contratación). Esta permite conocer la capacidad en obreros y maquinaria que tiene una empresa para enfrentar las tareas.
Preguntada sobre este asunto en particular, Edunorte dijo que, pese a la magnitud y el monto de las obras “en el pliego de condiciones no se determinó como requisito habilitante la capacidad residual”.
Finalmente, sobre si Edunorte conocía los líos de IDC, la entidad dijo que a la fecha no tiene conocimiento de retrasos, investigaciones o problemas legales de esta. Eso sí, Edunorte recalcó que por este motivo y hasta la fecha IDC no tiene inhabilidades ni incompatibilidades para contratar con el Estado.
EL COLOMBIANO contactó a IDC al número celular y al teléfono fijo que Moreno Barón dejó consignados en la propuesta hecha en septiembre, pero no hubo respuesta.
Además, pese a que hace casi un mes se firmó el acta de inicio de obras en Bello, en los talleres del ferrocarril solo hay tres obreros de IDC instalando un cerramiento ¿Visos de retrasos?