Si usted visita por estos días el graffitour de la comuna 13 hallará que en varias de sus paredes el color y el arte brillan por su ausencia y en su reemplazo solo hay una capa de pintura blanca. Y no es que se esté realizando un nuevo y atrevido “performance” artístico, sino que es la forma en la que la comunidad del sector llama la atención para conseguir los recursos, materiales y herramientas que permitan restaurar los más de 30 murales de este turístico espacio de la capital antioqueña.
Íconos de ciudad en riesgo
De acuerdo con Zoraya Murillo, secretaria de la Corporación Artística y Cultural Residentes de La 13 —que agrupa la Junta de Acción Local, los colectivos de artistas y las agremiaciones de comerciantes y guías de la zona— si bien todas las obras presentan un desgaste natural producto de los ocho años que han estado expuestas al sol y al agua, son 17 las más afectadas.
“Hay murales emblemáticos como Orión, El Mural de los Niños o el de La Mujer que ya tienen desgastes y peladuras en su pintura, pero no los queremos tapar con pintura porque son muy importantes y muestran la historia de la comuna. Por ello decidimos hacer por primera vez una donatón para conseguir recursos para su restauración”, agregó.
Que todos “pongan”
Si bien desde la corporación consideraron como exitosa la jornada de cinco días en la que recogieron aportes propios por cerca de $6 millones, también admitieron que están muy lejos de recaudar lo necesario para recuperar los icónicos murales, teniendo en cuenta que la renovación de cada uno puede costar en promedio $20 millones.
Por ello ahora apuntan a conseguir recursos con los operadores turísticos de la ciudad y del país, así como con la empresa privada pues, de una u otra forma, esta también se ha visto beneficiada con este espacio de ciudad que diariamente puede recibir cerca de 1.000 turistas mientras que los fines de semana puede albergar hasta 7.000, según explicó John Martínez, publicista y vocero de Residentes de La 13.
“El graffitour ya es un referente, es una ventana por la que el mundo literalmente nos ve y por eso a la empresa privada le puede interesar figurar. Por eso, ofrecemos la opción a los privados de que nos financien la renovación o la realización de un mural y nosotros los mencionaríamos en una placa conmemorativa ubicada en un punto de la obra”, agregó.
Para el vocero es urgente hacer la intervención pues de seguirse presentando el deterioro, más murales podrían comprometerse y, como es lógico, sin obras en óptimas condiciones no habría atractivo y mucho menos visitantes.
Esto pondría en riesgo la estabilidad económica de los cerca de 400 comerciantes entre formales e informales que derivan su sustento del graffitour, así como de las centenas de guías que ofrecen sus servicios en los cinco sectores que lo componen.
Nuevos talentos
La renovación de murales es también la oportunidad perfecta para que nuevos artistas de la zona surjan y plasmen en ellos su talento. Es el caso de Ana María Moreno, más conocida como AmoreArt, residente desde hace 25 años del barrio La Capilla de la Comuna 13 y una de las primeras mujeres artistas de la zona quien, de conseguirse los recursos, realizará dos nuevos murales en el graffitour.
“La idea en mis intervenciones será contar las historias de la comuna”, dijo Moreno cuya obra se caracteriza por la representación de las mujeres afro y por el uso de colores llamativos.
Apuesta social
Desde Residentes de La 13 tienen puestas las esperanzas en la donatón para esta situación pues saben que de alcanzar el éxito será el primer escalón para que a través de iniciativas ciudadanas se puedan autoregular desde la misma comunidad otras problemáticas que aquejan la zona del graffitour como es el desborde del comercio informal, la mendicidad infantil, la contaminación auditiva y la llegada de comerciantes foráneos que buscan desplazar a los locales.
12.000
turistas recibió el graffitour entre jueves y viernes santos, según Residentes de La 13.