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Cada 5 días ocurrió un derrumbe en Antioquia en los últimos 30 años

Los registros se hicieron entre 1990 y 2022. Por regiones, la más afectada es el Suroeste con el 23% del total, pero el municipio con mayor número de casos es San Francisco, en el Oriente.

  • Aunque el Suroeste es la zona de Antioquia más afectada por los deslizamientos, preocupan también regiones como el Oriente y el Occidente. FOTO manuel Saldarriaga
    Aunque el Suroeste es la zona de Antioquia más afectada por los deslizamientos, preocupan también regiones como el Oriente y el Occidente. FOTO manuel Saldarriaga
  • Este tipo de fenómenos naturales en Antioquia se han presentado siempre, pero hay factores que pueden acelerarlos. Foto: Juan Antonio Sánchez
    Este tipo de fenómenos naturales en Antioquia se han presentado siempre, pero hay factores que pueden acelerarlos. Foto: Juan Antonio Sánchez
  • El derrumbe en el sector Palo Verdes, de Manrique, dejó varias casas afectadas. Medellín es el segundo municipio de Antioquia más afectado por los derrumbes. Foto: Camilo Suárez.
    El derrumbe en el sector Palo Verdes, de Manrique, dejó varias casas afectadas. Medellín es el segundo municipio de Antioquia más afectado por los derrumbes. Foto: Camilo Suárez.
  • Entre los factores que pueden incrementar los derrumbes están la lluvia, las construcciones y los asentamientos humanos. Foto de: Manuel Saldarriaga
    Entre los factores que pueden incrementar los derrumbes están la lluvia, las construcciones y los asentamientos humanos. Foto de: Manuel Saldarriaga
06 de octubre de 2022
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Más de 8.000 campesinos de Betulia y Urrao, en el Suroeste antioqueño, están afectados por un gran derrumbe ocurrido en la vía que comunica a ambos municipios, lo que les impide sacar la cosecha de café. La situación no es nueva, justo el año pasado, en el mismo punto, la tierra también obstaculizó la movilidad de la comunidad y tardó dos meses en ser removida.

Este deslizamiento es solo uno más en una larga lista que han ocurrido este año en el departamento, donde en los últimos 30 años se ha presentado uno cada cinco días.

Este tipo de fenómenos naturales en Antioquia se han presentado siempre, pero hay factores que pueden acelerarlos. Foto: Juan Antonio Sánchez
Este tipo de fenómenos naturales en Antioquia se han presentado siempre, pero hay factores que pueden acelerarlos. Foto: Juan Antonio Sánchez

Y, justamente, el Suroeste es la región del departamento más afectada por este tipo de fenómenos naturales, comunes en Antioquia por factores como la topografía, las lluvias, y las acciones humanas. Según datos del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia (Dagran), desde 1990 hasta 2022 se han presentado en el departamento 2.029 deslizamientos.

Las subregiones donde más se presentaron deslizamientos en los últimos 30 años son el Suroeste, que hasta agosto llevaba 479, es decir, el 23,6% del total de Antioquia; el Occidente, con 300; y el Oriente, con 428.

En esta última región se encuentra, además, el más afectado de los 125 municipios antioqueños: San Francisco, que ha tenido 47 derrumbes. Mientras tanto, en el Suroeste, los que más han tenido movimientos en masa son Betulia, Santa Bárbara, Andes, Valdivia, Amagá, Concordia, Támesis y Venecia.

El Suroeste no aguanta más

Las afectaciones humanas generadas a partir de estos fenómenos llegan a ser tan frecuentes en esta zona que, incluso, a principios de agosto pasado la bancada antioqueña en el Congreso pidió una sesión urgente por el estado de las vías del Suroeste.

De hecho, en mayo pasado la vía que lleva de Medellín a La Pintada sufrió la pérdida de la banca a la altura del sector La Quiebra, en jurisdicción de Santa Bárbara, que obligó al cierre de esta carretera nacional que lleva a esta región antioqueña, al Eje Cafetero y al suroccidente del país.

Al respecto, Inés Hernández Jaramillo, del grupo interno de trabajo de cambio climático y gestión del riesgo de Corantioquia, dice que en la zona se presenta un fenómeno llamado reptación, pero que ocurre solo en algunos municipios, como Fredonia, parte de Venecia, Amagá y Valparaíso.

El derrumbe en el sector Palo Verdes, de Manrique, dejó varias casas afectadas. Medellín es el segundo municipio de Antioquia más afectado por los derrumbes. Foto: Camilo Suárez.
El derrumbe en el sector Palo Verdes, de Manrique, dejó varias casas afectadas. Medellín es el segundo municipio de Antioquia más afectado por los derrumbes. Foto: Camilo Suárez.

“Se trata de un movimiento lento del terreno, que se va moviendo pocos centímetros, pero en este caso es debido a la saturación de los suelos por la cantidad de lluvias se han presentado unos movimientos de mayor magnitud”, explica la experta.

Asimismo, declara que hace aproximadamente 50 años la comunidad de Valparaíso no vivía algo parecido a lo ocurrido el pasado agosto, cuando un movimiento en masa de unos ocho kilómetros de extensión bloqueó la comunicación entre Valparaíso y Caramanta.

Los derrumbes están asociados a una serie de fenómenos como la configuración del territorio que pueden ligarse a la ocurrencia baja o alta de los movimientos en masa. La composición de las montañas, que pueden ser de roca o de un material menos resistente parecido a la tierra del suelo, es un elemento importante.

“Si vos tenés una montaña de roca, ella va a ser muy firme mientras que si esa montaña tiene una capa de suelo gruesa, ese suelo no es tan resistente”, explica el geólogo Wilmer Giraldo.

Ahora bien, la ola prolongada de lluvias en Antioquia mantiene afectadas a varias poblaciones por inundaciones, crecientes súbitas y derrumbes. Incluso, hay expertos que ligan el cambio climático a la ocurrencia de movimientos en masa.

“Los derrumbes y los deslizamientos están asociados a la topografía, la geología, las pendientes y al grado de pluviosidad (cantidad de lluvia que cae en un lugar) o humedad que en un momento determinado pueda llegar a generar alguna inestabilidad”, cuenta el ingeniero forestal Mauricio Jaramillo Vásquez.

El agua es un gran moldeador del relieve y en Antioquia las lluvias han sido más frecuentes de lo normal, lo cual genera más deslizamientos porque hace que el suelo se sature, produciendo fenómenos erosivos (desgaste de la tierra), señala Giraldo.

Juan Fernando Salazar, ingeniero civil con experiencia en hidrología y cambio climático, concuerda en que esta larga temporada de lluvias, combinada con la acumulación de agua y las tormentas se convierten en “detonantes importantes de derrumbes”.

Salazar detalla que Antioquia lleva casi dos años con el fenómeno de La Niña, lo que no es muy común. “Eso explica en parte que hayamos tenido tantas noticias recientes sobre derrumbes, lo otro es que con el cambio climático estamos viendo una intensificación de las lluvias”, anota.

Entre los factores que pueden incrementar los derrumbes están la lluvia, las construcciones y los asentamientos humanos. Foto de: Manuel Saldarriaga
Entre los factores que pueden incrementar los derrumbes están la lluvia, las construcciones y los asentamientos humanos. Foto de: Manuel Saldarriaga

Cuando las lluvias saturan los suelos, aumentan su peso y, por eso, los derrumbes se dan con frecuencia en las pendientes, es decir, el peso aumenta tanto que la tierra cae.

La suma de condiciones como una topografía bastante quebrada, montañas que tienen picos muy altos, el tipo de suelo y el clima son determinantes en estos fenómenos naturales, por lo que es muy probable que en Antioquia se sigan presentando derrumbes de bajas y altas magnitudes.

De acuerdo con datos del Dagran, el 2017 fue el año en el que hubo más derrumbes, con 278 registros, seguido de 2021, con 244. Hasta la primera semana de agosto de 2022 iban 186. Con un panorama así, lo más predecible es que los derrumbes sigan dándose en los municipios de Antioquia, sobre todo en los del Suroeste, por lo cual, para Salazar, se necesita una mejor planeación territorial.

“No es buena idea continuar interviniendo el terreno construyendo en las laderas de las montañas, modificando las pendientes del relieve sin considerar los impactos que el cambio climático va a tener en la lluvia, tenemos que incorporar eso a nuestra toma de decisiones para evitar más tragedias en el futuro. Eso es urgente”, afirmó.

¿Se pueden evitar?

Con las usuales noticias de derrumbes y las afectaciones que estas generan en las comunidades, surge la pregunta de si se pueden o no evitar. Pero, identificar con precisión cuándo va a suceder un desprendimiento de tierra resulta prácticamente imposible. Son los geólogos, a partir de estudios técnicos extensos, quienes pueden determinar cuándo una región montañosa es susceptible de presentar uno.

Para Oswaldo Ordóñez Carmona, geólogo de la Universidad Nacional, prever este tipo de riesgos tiene un grado de dificultad técnica ya que las zonas se deben mapear de forma constante y esto requiere un grado de inversión alto: “Yo te doy un ejemplo, para la gestión de riesgos deben hacerse unos 25.000 mapas para zonas pobladas y unas 5.000 en zonas rurales”.

Por otro lado, los expertos opinan que se debe concentrar una mayor atención en las zonas de Antioquia y el Valle de Aburrá que son propensas a sufrir este tipo de procesos geológicos.

Según datos oficiales, en lo que va del año 57 personas han fallecido por eventos asociados a las lluvias, en su mayoría por movimientos y avenidas torrenciales.

Para mitigar el costo humano de este tipo de fenómenos naturales se deben fortalecer los procesos participativos con las comunidades y personas que conocen sus territorios, opina Erika Castro, abogada de la Universidad de la Rosario, experta en ambiente y ordenamiento territorial.

Castro añade que los expertos en riesgo deben valorar la situación y establecer el nivel de riesgos de las zonas, las condiciones de vulnerabilidad y la exposición de las personas que puedan estar afectadas e implementar medidas más urgentes.

Es importante recordar que los humanos también pueden influir en la frecuencia de derrumbes, ya que estos se pueden acelerar cuando hay ocupaciones humanas o construcciones en lugares muy empinados que presentan un alto riesgo de deslizamiento.

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