Los habitantes del barrio Zamora, en límites con Medellín, serán objeto de las primeras liberaciones este viernes de mosquitos con wolbachia, una bacteria que impide que el virus dengue, chicunguña y zika se transmita a las personas, convirtiendo a esta ciudad en la primera en Colombia y en América Latina libre de la transmisión de estos virus.
Tras el piloto exitoso realizado en la comuna de París, Bello, ahora el grupo de expertos del Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales (Pecet), de la Universidad de Antioquia, liberará los mosquitos mañana a partir de las 9:00 a.m. Las primeras comunas a intervenir son Acevedo, Madera y Santa Ana, de este municipio del Valle de Aburrá.
El proceso durará entre 10 y 12 semanas por comuna y se estima que se soltarán dos o tres mosquitos por vivienda cada semana.
Este proyecto, que se realiza en países como Australia, Indonesia, Vietnam y Brasil, cuenta con concepto favorable de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). “Han analizado en detalle estas medidas de control, y la recomiendan para que se hagan las evaluaciones de eficacia”, explicó Iván Darío Vélez, director del Pecet.
Este científico agregó que esta es la respuesta del trabajo conjunto entre la universidad y entidades públicas, como la Alcaldía del municipio de Bello.
103.000 casos de dengue fueron registrados en Colombia en 2016, de ellos 28.000 en el departamento de Antioquia, lo cual es una cifra considerable.
“El dengue es un problema de salud pública y este es un control biológico con excelentes resultados en el piloto realizado en la comuna de París”, argumentó Vélez.
“Más del 90 % de los mosquitos del barrio París tienen la wolbachia en su cuerpo”, reseñó un informe de la U. de A. La comunidad, como en las actividades realizadas en París, Bello, será parte importante del proceso. Charlas con líderes comunales y actividades con estudiantes serán la constante.
Jairo de Jesús Álvarez, rector de la I.E. Alberto Díaz Muñoz de Bello, sostuvo que “sensiblizamos a la comunidade con obras de teatro”.
Amanda Araque, miembro de la Junta Administradora Local, JAL, de la Comuna 1, Bello está convencida de la importancia de disminuir los criaderos para evitar “que se enfermen nuestros habitantes”.