Sorpresa sintieron quienes en la mañana de este miércoles divisaron el río Medellín y encontraron sus aguas teñidas de un color rojizo.
Según quedó registrado en videos ciudadanos, la coloración surgió en el curso del afluente a la altura del norte del Aburrá, entre Bello y Copacabana.
Este no sería el primer caso de 2023 en el que por acción humana las aguas del río se tiñen. Otro internauta reportó que el martes 31 de enero el afluente presentaba un color marrón fuerte a la altura de la calle 98 sur, al sur del Aburrá.
EL COLOMBIANO contactó al Área Metropolitana para conocer si ya tenía identificado el punto exacto de los vertimentos y qué producto habría sido el que tiñó las aguas, pero al momento indicaron que continúan con las pesquisas.