x

Pico y Placa Medellín

viernes

0 y 6 

0 y 6

Pico y Placa Medellín

jueves

1 y 7 

1 y 7

Pico y Placa Medellín

miercoles

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

martes

2 y 8  

2 y 8

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

3 y 4  

3 y 4

language COL arrow_drop_down

200 años de la derrota española en Antioquia: ¿qué pasó en Chorros Blancos?

Triunfo patriota en Yarumal, dirigido por José María Córdova, impidió

una segunda reconquista española.

  • Para conmemorar el primer centenario de Chorros Blancos, en 1919, se erigió este sencillo monumento. No queda en el lugar del combate, sino en un punto equidistante entre Yarumal, Angostura y Campamento. FOTO: CAMILO SUÁREZ
    Para conmemorar el primer centenario de Chorros Blancos, en 1919, se erigió este sencillo monumento. No queda en el lugar del combate, sino en un punto equidistante entre Yarumal, Angostura y Campamento. FOTO: CAMILO SUÁREZ
12 de febrero de 2020
bookmark

Desde una inhóspita colina en el Norte de Antioquia, con 20 años recién cumplidos, la visión nublada y desde una silla de manos en la que se movilizaba por un accidente, el entonces teniente coronel José María Córdova dio, tal vez, la orden más importante de la campaña de independencia de Colombia.

Pasadas las dos de la tarde del 12 de febrero de 1820, ya desplegadas las fuerzas patriotas y realistas en el cerro y en cercanías de la quebrada Chorros Blancos, las tres columnas de Córdova cargaron al enemigo a bayoneta limpia hasta hacerlo replegar en la cima. La huida final de los españoles y el triunfo patriota, evento del que hoy se conmemoran 200 años, confirmó el terreno ganado seis meses atrás en Boyacá e impidió que se concretara una segunda Reconquista española.

Cruce de caminos

En febrero de 1816, el Pacificador Pablo Morillo envió al teniente coronel Francisco Warleta a la reconquista de Antioquia. Warleta logró su cometido tras invadir el territorio por el río Cauca y remontar el río Nechí hasta Zaragoza. Tres años después, el virrey Sámano volvió a encargarlo de recuperar la entonces provincia, por el conocimiento que ya tenía de la zona.

Bien describe el historiador Laureano García Ortiz la fragilidad que vivía la entonces segunda República después de la Batalla de Boyacá, porque el río Magdalena, la provincia de Antioquia y la costa Atlántica estaban aún en poder español. “La triste historia militar de nuestras guerras civiles, posteriores a la Independencia, nos enseña la peligrosa, casi desesperada situación a la que queda reducido un gobierno en Bogotá cuando sus enemigos son dueños de ese río, de esa provincia y de esa costa”, señala.

Por eso, al llegar a Honda y a petición del Libertador Simón Bolívar, Córdova se separó de la división del Ejército Patriota que acababa de triunfar en la batalla de Boyacá y partió con 100 hombres rumbo a Antioquia, el 20 de agosto de 1819, en dos balsas y tres barquetas, con el objetivo de eliminar los últimos reductos del ejército realista y liberar la provincia.

“La posición estratégica de Antioquia y la fama de sus riquezas hacía que los españoles ansiaran desesperadamente tomarla, para lo cual buscaron abrir frentes por el Chocó, por el río Magdalena, por el Valle del Cauca y, finalmente, el veterano jefe Warleta había lograr penetrar en ella con 300 soldados”, cuenta Pilar Moreno de Ángel en su biografía de José María Córdova. Al fin, la división liderada por Córdova llegó a Rionegro el 28 de agosto, no sin antes liberar las poblaciones de Palenquero, Soplaviento, Nare y Marinilla. Carlos Tolrá, gobernador español, huyó al escuchar el galope libertario.

El genio de Córdova

Córdova fue nombrado gobernador de Antioquia cuando era teniente coronel y ya tenía a su haber las batallas del Pantano de Vargas y Boyacá. Enamoradizo, y en plenas fiestas el 28 de diciembre en Rionegro, hizo algunas cabriolas en su caballo para impresionar a su novia Manuela Morales, con tal mala suerte que cayó y quedó inconsciente por más de ocho horas.

Por eso Córdova llegó en silla de manos a Chorros Blancos, desde su cuartel en Barbosa, al que empezaron a llegar voluntarios de toda la provincia. Para entonces, Warleta había conquistado Remedios y cruzó la montaña hasta Yarumal, con el grueso de sus tropas acampando desde el 1 de febrero. Al enterarse, Córdova ordenó el 3 de febrero la movilización de sus tropas hasta Santa Rosa de Osos, a donde llegó un día después. Antes de encontrarse en cercanías de la quebrada se libraron dos escaramuzas cerca al río Pajarito y en Cañaveral. Cada vez más se acercaba la hora definitiva.

Warleta se adelantó y tomó posiciones en un punto crucial: en lo alto del cerro Boquerón, en el que convergen dos caminos, uno hacia Campamento y otro hasta Angostura. Warleta se acantonó en la cima para dominar el Norte. Si vencía, se podría abrir paso para llegar a Medellín; por el contrario, si caía, aseguraba su ruta de escape hacia Cáceres y el río Cauca.

Una hora para la gloria

En la madrugada del 12 de febrero, Córdova envió al frente a su segunda división, comandada por el capitán José Aguilar, junto con 25 jinetes. A las dos de la tarde se encontraron la vanguardia patriota con los efectivos españoles que lograron repeler, en las primeras de cambio, la avanzada criolla.

Entonces Córdova, que se había perdido en el bosque, ordenó la carga masiva lanzando al combate a todos los hombres que tenía a su disposición. Warleta había atrincherado 50 hombres en la cumbre del Boquerón, e igual número distribuido para cuidar los caminos.

Los relatos de Moreno de Ángel y del historiador Humberto Barrera Orrego dan cuenta de que los patriotas arremetieron con dos compañías que avanzaron a bayoneta, al mando del subteniente Pedro Carrasquilla quien fue el primero en ascender. Finalmente los realistas huyeron en desorden. Las tropas de Warleta se internaron hacia Cáceres y Córdova ordenó su persecución porque temía una nueva invasión.

Su importancia

El de Chorros Blancos fue el último combate librado por los españoles en Antioquia y el que evitó una segunda Reconquista (la primera fue entre 1815 y 1819) tras la orden del virrey Sámano a principios de 1820. “El combate impidió que se unieran las fuerzas de Warleta, venidas de Cartagena, con los dos mil soldados que habían salido de Popayán al mando del coronel Sebastián de la Calzada”, asegura Barrera Orrego. Reunidas ambas columnas hubieran podido tomarse de nuevo la capital y echar por tierra —añade Barrera— los “frágiles efectos de la batalla de Boyacá, que solamente había libertado las provincias del centro del país”.

Para García Ortiz, Chorros Blancos fue una de las 15 batallas decisivas de la Independencia, puesto que impidió que Sámano recobrara aliento, recibiera recursos y coaligaran fuerzas con el coronel De La Calzada que subía desde el sur y que ya se había apoderado desde Pasto hasta Cartago. Este, tras conocer la derrota de Warleta, retrocedió a Popayán.

Mauricio Restrepo Gil, miembro de la Academia Antioqueña de Historia, destaca que tras Chorros Blancos se realza la figura de Córdova que aún convaleciente, dirigió el combate. El triunfo lo catapultó, según Restrepo, como uno de los grandes militares de la historia, triunfo que aún resuena en la inhóspita montaña en la que hace 200 años Antioquia gritó ¡Libertad! .

Infográfico
El empleo que buscas
está a un clic
Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD