Hoy en Colombia se están administrando las vacunas Pfizer-BioNTech y CoronaVac (Sinovac). Según recomienda el Ministerio de Salud, antes de recibir la dosis, cada persona debe responder si tiene alguna alergia, fiebre, trastorno hemorrágico o está tomando un anticoagulante; si está inmunocomprometido o toma un medicamento que afecta a su sistema inmunológico, si ha recibido otra vacuna contra la covid, y en caso de ser mujer en edad reproductiva, si está embarazada o planea estarlo, o si está amamantando. Con estas preguntas buscan que la vacunación sea segura, pues algunas personas contarán con una mayor vigilancia por parte del personal de salud.
El llamado es a no tener miedo a la vacuna e informarse, especialmente si se tiene una condición de salud específica. Antes de conocer lo que se recomienda en los informes técnicos para la aplicación de ambas vacunas en el país, es clave entender la diferencia entre contraindicación y precaución. Si está contraindicada la administración de la vacuna, no se puede aplicar, pero si tiene precauciones, quiere decir que sí se puede poner, pero con ciertas observaciones.
En sus anexos técnicos, tanto Pfizer como Sinovac aclaran que sus antídotos no deben administrarse a personas con antecedentes conocidos de alergia a algún componente de las vacunas. También precisan que sus biológicos (en el caso de las segundas dosis) están contraindicados ante una reacción alérgica grave (anafilaxia) o una inmediata de cualquier gravedad a las primeras dosis.
La Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos define la anafilaxia como una reacción alérgica grave a un químico. Según Minsalud, algunos de sus signos y síntomas clínicos son dificultad para respirar, tos, náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal, mareos, desmayos, ronchas, o prurito (picazón) o edema (hinchazón) de labios, cara o faringe.
Observación posvacunación
María Angélica Maya, médica infectóloga y asesora de la Secretaría de Salud de Antioquia, explica cómo funcionan las contraindicaciones. Comenta que, en primer lugar, se habla de alergias conocidas, y en segundo lugar, de lo que ocurra en la primera dosis. “Por ejemplo, está contraindicado que se ponga la vacuna de Pfizer si sabe que es alérgico al PEG (polietilenglico, uno de sus componentes). Si se puso la primera dosis e hizo anafilaxis, está contraindicado que se ponga la segunda dosis”.
Algunas personas no conocen sobre su alergia hasta que aparece tras la primera dosis, señala Ángela María Tobón, médica internista y docente investigadora del Instituto Colombiano de Medicina Tropical (ICMT) de la Universidad CES. Sugiere entonces, a quienes tienen antecedentes de alergias, revisar que la causante de dicha alergia no tenga, por ejemplo, esa molécula de polietilenglicol.
“Son de particular interés los antecedentes de alergia a vacunas o medicamentos como el polietilenglicol o el polisorbato. Esas alergias en la población general son muy escasas”, cuenta, por su parte, Carlos Julio Montoya, inmunólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia. Recomienda que las personas consulten a su médico tratante, inmunólogo o alergólogo si su alergia a un alimento o medicamento contraindica la vacunación.
Con el fin de garantizar seguridad, ambos fabricantes recomiendan que cada persona vacunada permanezca en observación al menos 15 minutos, pero aclaran que si hay “antecedentes de una reacción alérgica inmediata y de cualquier gravedad a una vacuna o terapia inyectable, o con antecedentes de anafilaxia por cualquier causa”, la persona será vigilada por el personal de salud durante media hora. Se afirma, además, que un equipo médico capacitado y con los recursos necesarios atenderá cualquier molestia de tipo alérgico, sea leve o de mayor magnitud.
“La recomendación para todos los colombianos es que no tengan miedo a la vacunación. Yo soy alérgico y no tuve ninguna reacción en particular, pero me informé antes de la vacuna”, cuenta, por su parte, Carlos Humberto Saavedra, especialista en medicina interna de infectología, citado en el portal de Minsalud.
Quiénes no pueden recibir la vacuna
Los menores de 16 años, en el caso de Pfizer, y los menores de 18, para Sinovac, no pueden recibir las vacunas, según los estudios que se conocen hasta ahora. Es decir, en estos grupos poblacionales todavía no hay evidencia científica sobre la seguridad de los biológicos: que funcionen bien y no hagan daño. “No se sabe qué respuesta inmune hacen”, agrega la infectóloga Maya. “Las vacunas se usan según la evidencia que haya (...). Hay otros estudios en curso”, afirma Leonardo Arregocés, director de Medicamentos del Ministerio de Salud.
Tampoco deben vacunarse las personas que tengan coronavirus o estén esperando el resultado de la prueba de detección del virus. En ese sentido, Maya recuerda que “la vacuna no es tratamiento, porque lo que busca es prevenir”, y que en ese caso ir a una IPS (Instituciones Prestadoras de Salud) vacunadora pone en riesgo a otras personas. Sobre este punto, Pfizer advierte que su vacuna no se puede aplicar a personas que “hayan tenido covid-19 y aún no se recuperen”.
¿Y cuál instrucción hay frente a los recuperados de los meses recientes? Arregocés, coincidiendo con la indicación de Pfizer, explica que, partiendo de la evidencia y por ahora, las personas que hayan tenido covid podrán ser vacunadas solo hasta 90 días después de la fecha de inicio de los síntomas, pues “la protección que da la enfermedad dura más de 90 días”. Al respecto, la infectóloga asegura que esa respuesta inmune puede durar “seis, ocho meses o incluso podría ser más (...). Esas vacunas se podrían utilizar en personas que todavía no se han infectado y tienen más riesgo de enfermar y morir”.
El biológico tampoco se podrá aplicar —indica Pfizer— si en los tres meses previos al día de la vacunación la persona recibió una transfusión sanguínea o ciertos tratamientos, como uno con plasma. Además advierte que se deberá aplazar la administración si se recibió la vacuna de la influenza en un tiempo menor a 14 días. Otra condición que postergará la vacuna, indican ambas farmacéuticas, es tener fiebre mayor a 38 ºC, presentar una enfermedad febril aguda grave o una infección aguda.
Llamados a vacunarse con precaución
La OMS aclaró que “se necesita más investigación para determinar la seguridad y la eficacia de diferentes vacunas covid-19 en ciertos grupos de población”. Según los expertos consultados y los informes técnicos de Pfizer y Sinovac, estos grupos de población deben tener precaución a la hora de vacunarse: las mujeres embarazadas y lactantes, las personas inmunosuprimidas, los pacientes anticoagulados, y quienes tengan enfermedades descompensadas (no controladas) o poca expectativa de vida. Es decir, estas personas sí pueden recibir la vacuna con seguridad, pero teniendo en cuenta ciertas condiciones y observaciones.
Maya opina que se debe analizar la vacunación en personas que estén muy enfermas. “La vacunación es un simulacro de enfermedad, en el que se muestra un pedacito del virus (no natural) al cuerpo, para que monte una respuesta inmune (...). Ponerle más trabajo (al organismo) no es adecuado”. Tampoco considera adecuado que se vacune cuando hay poca expectativa de vida. En su criterio, en esos casos no hay un beneficio de salud pública. “Si lo vacunas no se cumple el objetivo de la vacunación: evitar que la persona enferme y llevar un bienestar de salud pública al territorio”.
Arregocés, subrayando que lo que menos se quiere es poner una barrera, aclara que “ninguna persona con alguna enfermedad tiene contraindicación para vacunarse, pero hay que tener precauciones. Por ejemplo, si es una persona con una enfermedad pulmonar crónica, pero está en mal estado y su enfermedad está descompensada, no se debería vacunar”.
A su vez anota que en Colombia “no hay indicación de usar las vacunas” en gestantes debido a la falta de estudios. “No se tiene claro si se podría hacer daño, sobre todo, al feto”. No obstante, dice que se podría permitir, con precaución y en condiciones especiales —comorbilidades y riesgo de covid-19 grave—. Es clave, subraya, la evaluación de cada caso.
Frente a los pacientes inmunosuprimidos —como los pacientes con infección por VIH, por ejemplo—, el inmunólogo Montoya explica que en algunos de ellos la respuesta inmune está tan comprometida que no se puede garantizar una alta eficacia de la vacunación. Sin embargo, reconoce que estas vacunas han sido consideradas seguras para estos pacientes. “El riesgo-beneficio indica que deben ser vacunados”.
Y sobre la población anticoagulada, la infectóloga Maya explica que, como la vacuna se pone intramuscular y “es un chuzón muy profundo”, habría la posibilidad de una hemorragia en el sitio de punción, pero —aclara — estos pacientes sí se pueden vacunar. “Deben tener su problema de anticoagulación bien, adecuadamente llevado”.
Lo ideal en todos estos casos, coinciden los expertos, es contar con la asesoría del médico tratante. Recuerde que, como comenta el infectólogo Saavedra, “el secreto de la vacunación es informar y estar informado, contar las enfermedades y los tratamientos que lleva, para así estar tranquilo” cuando lo vacunen.
Conozca en este gráfico qué recomiendan Pfizer BioNTech y Sinovac, y los expertos consultados frente a las precauciones que tienen ambas vacunas.
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