Las píldoras anticonceptivas fueron aprobadas en la década de los 60. Es uno de los inventos más importantes en la historia. La contribución de Latinoamérica para su creación es esencial, pues un joven mexicano e ingeniero químico, llamado Luis Ernesto Miramontes Cárdenas, descubrió una ruta química que permitió sintetizar la sustancia activa de la píldora anticonceptiva en 1951.
Antes de la creación de los dispositivos intrauterinos (DIU) modernos o los anticonceptivos hormonales, la mayoría de productos no eran eficientes y eran más útiles para retrasar el embarazo que prevenirlo.
Estos son cinco métodos anticonceptivos rudimentarios que se usaron durante años, antes de la creación de los anticonceptivos modernos que se conocen en la actualidad.
1. Condones reutilizables
Desde el siglo XVII las personas usaban condones para prevenir infecciones de transmisión sexual. Al principio, estaban hechos de material natural como intestinos de animales o lino.
En 1844, con la invención del caucho sintético, se desarrolló el condón de caucho, diseñado para ser enjuagado y reutilizado. Era más grueso y menos cómodo que los condones masculinos actuales.
Fue diseñado para ser enjuagado y reutilizado, y por esa misma razón era más grueso y menos cómodo que los condones de látex masculinos actuales, creados hasta la década de 1930.
2. Esponjas empapadas en ácido
El ácido mata los espermatozoides y esta ya era una razón para tener un producto con este tipo de compuestos. El método anticonceptivo casero tradicional consistía en insertar en la vagina una esponja empapada en vinagre. Estuvieron disponibles comercialmente en el siglo XX y contenían productos químicos espermicidas.
Algunas de estas esponjas todavía están disponibles pero, según el diario BBC, menos del 1 % de las mujeres en Reino Unido usan este tipo de esponja en la actualidad.
Para saber más: ¿Qué opciones tiene si su anticonceptivo está agotado?
3. Diafragmas y capuchones
Este método anticonceptivo se inventó a principios del siglo XIX. Funcionaban como barreras físicas para el esperma y, al igual que las esponjas, se usan con espermicidas.
Se insertan en la vagina antes de tener relaciones sexuales y deben permanecer en su lugar durante al menos seis horas para que el espermicida mate los espermatozoides. Estos eran frecuentes en Estados Unidos y Europa, antes de la Segunda Guerra Mundial.
El fracaso de este método es alrededor del 12 %, ya que impiden que las mujeres ovulen. Si los espermatozoides logran atravesar la barrera, las posibilidades de fertilización son altas. Además, es difícil de poner.
4. Duchas vaginales con antiséptico
Enjuagar la vagina después del coito con una solución antiséptica se utilizó como método anticonceptivo a principios del siglo XX. Sin embargo, la eficacia era baja, pues estas duchas no afectaban a los espermatozoides que ya habían iniciado su viaje a través del cuello uterino. Este método se desaconseja completamente por los especialistas.
5. DIU de tripa de gusano de seda
La historia de los dispositivos intrauterinos es larga. No siempre funcionaron de la manera en la que los conocemos hoy en día.
Anteriormente, se creía que cualquier dispositivo colocando dentro del útero evitaría que un óvulo fertilizado se implantara y desarrollara.
En el siglo XIX existieron los pesarios en forma de horquilla para prevenir el embarazo. Era un dispositivo que tenía dos brazos que sobresalían a través del cuello uterino hacia la vagina y un botón que cubría el cuello uterino.
De hecho, el ginecólogo polaco Richard Richter publicó un artículo en 1909 donde describió cómo insertó un anillo de tripa de gusano de seda en el útero de una paciente, con dos hilos que sobresalían para permitir su extracción luego del coito.