Seguro lo ha visto en las películas del universo Marvel, con el rejuvenecimiento de actores como Michael Douglas, Samuel L. Jackson y Robert Downey Jr o en Rápido y Furioso 7, cuando el personaje Brian O’Conner apareció hasta el final de la cinta a pesar de que el actor Paul Walker, que lo interpretaba, falleció antes de terminar de grabar.
Estos efectos se han logrado gracias a la tecnología CGI (imagen genera por computador), que nació en los 60 cuando el padre de la animación John Whitney fundó la empresa Motion Graphics Inc, según cuenta el medio especializado Gizmodo. Esta fue la casa para que directores como Alfred Hitchcock y Martin Scorsese dieran vida a las primeras producciones animadas digitalmente.
Sin embargo, 2019 marcó un hito en el avance de esa tecnología con producciones como Proyecto Géminis, en la que se ve a un Will Smith completamente digitalizado y rejuvenecido, y El Irlandés, por utilizar una técnica inédita en la historia de CGI y que será el inicio para producir películas con la interpretación de actores ya fallecidos.
¿Cómo funciona?
Explica el especialista en efectos visuales y animación en 3D, Juan Camilo Alcaraz, que el principio de la imagen generada por computador es componer, mejorar o resaltar una producción real.
Alcaraz ilustra esta idea comparándola con la forma en la que se usa el programa de edición de fotografía Adobe Photoshop.
Pero cuando se trata de una imagen en movimiento el proceso es más complejo, “antes había que editar fotograma por fotograma”, señala.
En la actualidad, la mayoría de programas para crear imágenes por computador funcionan con inteligencia artificial: un algoritmo es entrenado para identificar dónde están los ojos, la boca y el cuerpo de un actor y dónde debe generar las imágenes y efectos visuales.
Para crear un doble completamente digital como sucedió en Proyecto Géminis, explica Alcaraz, la compañía Weta Digital usó una técnica que se popularizó en 2010 y consiste en poner un casco y puntos de maquillaje especial que son interpretados por una cámara.
Con esa lectura el sistema crea una versión tridimensional del personaje, que luego artistas visuales pueden editar y rejuvenecer.
Esta misma productora hizo un trabajo con 250 tomas de Paul Walker para darle vida al actor en Rápido y Furioso 7.
En Proyecto Géminis trabajaron 500 artistas visuales durante dos años para construir digitalmente la versión joven de Will Smith.
En este punto, es esencial la colaboración con un actor real para poder darle vida a un personaje digitalizado durante toda una cinta. Sin embargo, la técnica utilizada para rejuvenecer a Robert De Niro en El Irlandés plantea que ya no se necesitará poner ningún elemento adicional en el actor.
Un método revolucionario
En la producción de Netflix, la compañía Industrial Light and Magic (ILM), reconocida por ser la más importante de efectos visuales en la industria por su trabajo en Star Wars, Los Vengadores, Jurassic World, entre otros, utilizó un montaje de tres cámaras y ningún casco ni sensor.
Con un rayo infrarrojo, los tres dispositivos detectan al actor desde diferentes ángulos e interpretan su volumen.
“En la medida que se va filmando, se va construyendo un modelo tridimensional, que incluye la gesticulación del actor. Posteriormente, esta versión se puede manipular libremente por artistas visuales”, apunta Alcaraz.
Desde el punto de vista técnico, el periodista especializado en cine y tecnología Wilson Vega recalca esta producción como un hito porque “siempre es el actor el que se interpreta a sí mismo, pero esta vez es una computadora”.
Por su parte, Charlie Mantilla, crítico y promotor de cine en Cineplex, comenta que esta técnica “le permite al director ser más certero con las indicaciones que le da al actor, para que no se pierda la línea de acciones del personaje y el paso del tiempo resulte más convincente. Eso habría sido diferente si se hubiera hecho un casting para que un actor diferente interpretara a Robert De Niro en cada década”.
Lo que viene para el cine
Ya no se tratará solo de escenas donde aparecen actores fallecidos, como sucedió en Star Wars: El ascenso de Skywalker con la presencia de la Princesa Leia, interpretada por Carrie Fisher, quien murió en 2016.
“Dentro de poco vamos a ver una película en la que actúe Marilyn Monroe con George Clooney o podemos ver Indiana Jones 5 y qué ocurra antes que Cazadores del Arca perdida y que aún así la interprete Harrison Ford”, anota Vega.
De hecho, en noviembre de este año se estrenará Finding Jack, una película sobre la guerra de Vietnam que contará con la interpretación del actor James Dean, quien perdió la vida en 1955 en un accidente automovilístico. También será una producción de ILM y la sudafricana MOI Worldwide.
Si inmortalizar actores en producciones futuras ya no es un concepto de la ficción, surgen interrogantes sobre el valor de la actuación como arte o la posibilidad de que sean conocidos nuevos talentos.
Al respecto, Vega aclara que “como ya no se va a necesitar más al actor sino que simplemente se podrá programa y codificar una expresión de tristeza y de rabia, ahí sí estaríamos perdiendo algo. Pero si a Hollywood le importa el valor artístico de los actores (y ellos igual están protegidos por ley), siempre va a buscar que haya al final un aporte humano e irrepetible de la interpretación”, advierte Vega.
De momento, los críticos y espectadores aplauden lo que se ha logrado con la tecnología de CGI.
El trabajo de los artistas visuales ha demostrado ser realista, pero todavía está por verse si la Academia y aficionados al cine valoran más la interpretación real que el hecho de saber que están viendo un escena digitalizada .