Nuestro pensador de Otraparte, Fernando González, diserta en su libro “Los Negroides” sobre uno de los temas pilares de su rumiar filosófico: la vanidad. Este fue el eje que me enganchó en los años setenta con sus escritos. Vanidad significa carencia de sustancia, apariencia vacía, simulación de vidas, modos y pasiones ajenos; está en razón inversa de la egoencia, de la personalidad. La elementalidad y la desnudez son la idea central del pensamiento del filósofo envigadeño.
Todos somos delgaditos y frágiles. Pero la gran mayoría desfilamos como pavos reales, que pasamos la vida exhibiendo nuestro falso plumaje. Nuestra historia es una carrera vertiginosa de ascenso hacia la vanidad. A ella la vigorizan formas muertas, como los títulos, las venias,...