Esas parece que fueran las medicinas que recibiremos los colombianos en este tramo de tiempo, previo a las elecciones presidenciales. Nos llegarán por oídos, ojos, boca y nariz. Muchos de ese medio centenar de candidatos se nos presentan ya como mesías salvadores, quienes tienen la fórmula precisa para dirigir los destinos de nuestra nación. Pero sabemos que este país no se endereza con fórmulas mesiánicas, sino con un acuerdo de muchas fuerzas, de muchos sectores, de muchas posiciones políticas. No hay salvador único. Lo que necesitamos, entonces, es un líder.
No se precisa que se las sepa todas, porque ese no existe, ni tenga talentos excepcionales, pero sí que sepa conjugar todas las capacidades y esfuerzos que hay en el país. Porque son muchos,...