A las puertas de un nuevo año se oyen esperanzas y pesimismos y el tradicional deseo del “próspero año nuevo”; que resulta una frase más de cajón para muchos que piensan que su situación seguirá siendo igual o peor en 2016, y que el país y el mundo correrán igual suerte. Ese pensamiento catastrófico de algunas personas las lleva a proclamar, incluso, que se avecina una hambruna, en un país en donde la mayor riqueza es su campo y la gente que lo cultiva.
Sin embargo, “el mundo es como es” y como dice Joan Manuel Serrat en una de sus emblemáticas canciones, “... no hay otro tiempo que el que nos ha tocado”... Pero alegres, sin pensar siempre lo peor, para que las situaciones adversas mejoren y para mandarles buenas energías a nuestros seres queridos,...