Es curioso que, cuanto más avanzamos en la supuesta civilización, más bárbaros nos hacemos. El fenómeno que observamos es el de una generalización de los conflictos, una explosión de la desconfianza, la trampa, el soborno, del fanatismo, la segregación, la xenofobia, las zancadillas, la brutalidad y la fanfarronería.
¡Qué paradoja! Cuanto más avanzamos en años de historia, menos inteligencia acopiamos sobre lo que significa la naturaleza, la relación con el otro y la pulcritud en nuestras ideas. Lo incoherente, también, es que, contrario a lo que indicaría la lógica, los más bárbaros son los más letrados, son los que se han graduado en las más prestigiosas universidades. Y, como son los más ilustrados, son los más audaces, más recursivos, tienen...