Las cifras sobre el desempeño industrial y comercial durante enero, cuando se observaron variaciones de 6,2 % y 1 %, respectivamente, son interpretadas por los analistas de Bancolombia como una muestra de la reactivación gradual y de la recuperación que tendrá este año la actividad económica en el país.
Los expertos de esa entidad financiera añaden que “esperamos que este año se materialice una reactivación gradual de la actividad económica por cuenta de la recuperación en la confianza de consumidores y empresarios, el abaratamiento del crédito, la moderación en la inflación, el mayor dinamismo de la demanda externa e interna”.
No obstante, desde la óptica de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) y el Centro de Investigación Económica y Social (Fedesarrollo) los desafíos para impulsar el crecimiento económico van mucho más allá de este par de indicadores.
Sergio Clavijo, presidente de Anif, sostiene que en lo corrido del año se han generado hechos y conocido datos que debilitan el optimismo sobre un crecimiento económico cercano al 3 %, como se pronosticaba en enero.
En ese contexto, Anif proyecta una variación positiva del Producto Interno Bruto (PIB) de 2,3 %, contrasta con el 2,7 % del Ministerio de Hacienda. “Solo para el 2019 vemos que, superada la página electoral y resueltos los problemas de Ruta del Sol y otras concesiones viales, veríamos un crecimiento de 3 %, que aun seguiría siendo muy pobre frente al crecimiento histórico que ha sido del 4,5 %”.
Para Clavijo es preocupante que Colombia no tenga socios comerciales importantes cercanos, pues con Venezuela y Ecuador no hay sinergias, y con la Alianza del Pacífico tampoco hay grandes negocios.
Además, advierte del creciente nivel de desempleo en las grandes ciudades, los inconvenientes que observa el avance de los proyectos viales de cuarta generación (4G) y el estancamiento de la construcción de vivienda. “Los sectores vitales de la economía tienen unos registros muy pobres”, enfatiza (ver gráfico).