En 2020 el salario mínimo no romperá la barrera del millón de pesos como aspiraban las centrales obreras que participaron en las conversaciones con los empresarios, durante las cuatro reuniones realizadas por la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Laborales y Salariales.
La pretensión quedó truncada con el anuncio que el presidente Iván Duque hizo ayer desde Cartagena, al señalar que el aumento del salario mínimo que entrará en vigor el próximo primero de enero será del 6 %, es decir que aumentará 49.687 pesos pasando de 828.116 pesos mensuales a 877.803 pesos.
En ese contexto, el incremento diario corresponde a 1.656 pesos por día, valor que, si se toma como referencia la ciudad de Medellín, no alcanza para pagar un viaje en el metro, pues el costo por un trayecto es de 2.550. En bus el valor es de 2.200 pesos.
Además, igual porcentaje (6,%) se aplicará para el subsidio de transporte que subirá 5.822 pesos. Pasa de 97.032 pesos por mes a 102.854. Al sumar el salario y el subsidio la remuneración total será de 980.657 pesos, faltando 19.343 pesos para el millón, que era lo planteado por organizaciones de trabajadores y pensionados.
No obstante, el mandatario declaró que “el aumento del salario mínimo lo realizamos pensando en Colombia, en el crecimiento de nuestra economía, en poder seguir llevando equidad a las regiones, pero también en poder estimular la generación de empleo. Es un aumento pensado tanto en los trabajadores como en los empresarios” (ver ¿Qué sigue?).
Además, recordó que durante la campaña que lo llevó a la presidencia abogó por tratar de llevar el ingreso de los trabajadores a un salario mínimo que se acercara cada vez más al millón de pesos.
Empresarios se declararon conformes
El ajuste del 6 % estuvo cerca de la oferta final que plantearon el pasado viernes los voceros del sector privado de un 5,88 % (aunque en este caso el incremento era agregado y sumaba el mínimo con el subsidio), quienes habían iniciado en 4,5 %.
Al conocer la decisión, Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), manifestó que la cifra demuestra un esfuerzo real por aumentar el poder adquisitivo de los trabajadores.
“Significa más del doble de la inflación proyectada por el Banco de la República para el año que viene que es cercana al 3 %, y es mayor a la inflación reportada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) a noviembre de 3,54 %”, dijo.
Para el dirigente, a partir de aquí el reto estará en impulsar el crecimiento económico y minimizar los efectos en términos de desempleo e informalidad.
En la misma línea se expresó Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), quien le dijo a EL COLOMBIANO que la apuesta del Gobierno fue irse un poco por encima de la oferta final de los empresarios y jugársela con la misma cifra del año pasado.
“La determinación es positiva y les sirve a los trabajadores. Hay que tener en cuenta que la inflación será de 3,8 %, así que los colombianos irán ganando mayor capacidad de compra. Desafortunadamente las centrales obreras estuvieran rígidas en el 8,11 %”, comentó Bedoya.
Una consideración similar expuso Luis Fernando Mejía, director del Centro de Investigación Económica y Social (Fedesarrollo), para quien el incremento anunciado por el presidente beneficiará a los asalariados formales.
“Hay alguna preocupación en los territorios en los que la informalidad es alta, como La Guajira, Norte de Santander y Chocó, donde la productividad laboral es baja y las tasas de informalidad superan el 80 %, es decir cuatro de cada cinco trabajadores no tienen un empleo formal. Por eso la importancia de discutir sobre los salarios mínimos diferenciales por regiones para mitigar efectos adversos de incrementos salariales importantes en esas zonas”, explicó.
Una apreciación similar tuvo Ramón Javier Mesa, profesor de Economía en la Universidad de Antioquia, quien manifestó que desde lo económico el 6 % representa un incremento real importante para los trabajadores formalizados en el país, teniendo en cuenta que si se cumplen las expectativas de inflación para el próximo año, el aumento sería cercano al 3 %.
“De la misma manera, en la medida que se logre mantener controlada la inflación, representa un empujón para el consumo y la actividad productiva, esto significa un mayor dinamismo económico por la vía de la demanda que podrá compensar la presión de los costos salariales. El reto que tendrá el Gobierno, es cómo generar condiciones para frenar la informalidad en vista del efecto negativo del alza del salario mínimo en esta población”, añadió.
Las voces de inconformidad de sindicatos
Diógenes Orjuela, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), sostuvo que el incremento del 6 % es una burla del presidente Duque al país y a los pobres, a la vez que calificó como “ridículo” del Gobierno y los empresarios que por 20.000 pesos, no se fijara el salario mínimo en un millón de pesos.
Para el presidente de la Confederación General de Trabajadores (CGT), Julio Roberto Gómez, el Gobierno perdió una “oportunidad de oro” para conectarse con el país.
A juicio del líder sindical, haber incrementado el salario mínimo en un 8,11 % no le habría causado ningún mal a la economía, ni habría derivado en mayores niveles de inflación ni desempleo.
Gómez, que forma parte de los convocantes del paro, evitó vaticinar qué pasará con el movimiento social que desde el pasado 21 de noviembre inició movilizaciones en el territorio nacional.
Aunque indicó que “este es un pésimo mensaje para el país. El mundo no se acaba con esto ni se termina la lucha y por eso seguiremos insistiendo en que hay que hacer justicia para los sectores más empobrecidos”.
Vale anotar que, tras anunciar el aumento del salario mínimo, Duque añadió que en 2020 impulsará en el Congreso el proyecto que busca establecer una prima adicional que les permitirá a un grupo de asalariados llegar al millón de pesos.
A su turno el congresista antioqueño, Óscar Darío Pérez, precisó que la propuesta del senador y expresidente Álvaro Uribe, consiste en crear una prima legal adicional equivalente a quince días de salario al año para quienes ganen menos de 1,5 salarios mínimos.
El presidente de la CGT no descalificó la iniciativa y recordó que el proyecto tuvo trámite en las Comisiones Séptima de Senado y Cámara, por lo que la intención del mandatario es agilizar su aprobación.
Para oficializar los incrementos, ayer se firmaron los Decretos 2360 y 2361 por parte del presidente Duque y los ministros de Hacienda Alberto Carrasquilla y de Trabajo Alicia Arango .