El presidente Gustavo Petro propuso nuevamente una transformación en los bancos multilaterales para avanzar en lo que él ha denominado el “primer Plan Marsahall climático”, una idea que ha promovido en otros espacios y que consiste en “cambiar deuda por acción climática”.
“La primera acción profunda de transformación implica un cambio en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y en el Banco Mundial. ¿Estamos de acuerdo las posiciones progresistas en actuar dentro del FMI para provocar dicha transformación del sistema financiero mundial en pos, ya no de la tasa de interés sino de la vida?”, sostuvo durante el Foro de Mandatarios Progresistas, en Bélgica.
La idea que el mandatario consiste en que, a cambio de la inversión que los países emergentes realizan para cuidar el medio ambiente y descarbonizar la economía, las entidades multilaterales emitan unos Derechos Especiales de Giro, unos papeles que, según se entiende, representarían el valor invertido en ese cuidado de los ecosistemas. Y de esa manera, los países acreedores recibirían ese derecho de giro como un abono a la deuda pendiente.
¿Implicaría esto que el Derecho Especial de Giro —que representa la inversión climática— se deduzca de la cuota que entregan los miembros al FMI, al BM y otros bancos multilaterales? Tal vez sea parte de lo que lleguen a discutir quienes acepten la propuesta de Petro.
La creación del FMI, por ejemplo, se planteó desde 1944 como una entidad para promover la cooperación económica, en gran parte a través de los préstamos a los países miembros, que actualmente son cerca de 190 —incluida Colombia— y todos ellos aportan una cuota para fondearlo. Dicha cuota es más elevada en el caso de los aportantes más desarrollados.
Cabe mencionar que Colombia es accionista de seis bancos multilaterales y solo en 2022, estas entidades supranacionales le desembolsaron al país US$7.270 millones.
“Pregunta: creemos que en países ya sobre endeudados por el Covid, podemos crear un plan de financiación de la transición energética con más deuda (...) La propuesta colombiana que se ha presentado a Suramérica, África, presidente (Joe) Biden y ahora a la Unión Europea, consiste en cambiar deuda por acción climática”, comentó Petro en Bélgica.
Afirmó que esto “nos lleva a una emisión monetaria mundial, no a una condonación, en términos de unos Derechos Especiales de giro que pague a los detentores de la deuda de hoy, unos recursos que se convierten en liberación presupuestal de cada país, mayores para los más pobres, que lleve ese recurso hacia la inversión en el clima”.
“Esto implica una nueva gobernanza, no es con las Conferencias de la Naciones Unidas sobre Cambio Climático y sin discusiones vinculantes como podemos llegar a este tipo de resultados, es con una instancia internacional vinculante que lo haga obligatorio”, puntualizó.