Cinco días después de que se conociera la renuncia de Irene Vélez al Ministerio de Minas y Energía, el presidente Gustavo Petro habría designado a Ómar Andrés Camacho, de 42 años, para asumir las riendas de la cartera.
Camacho es ingeniero eléctrico de la Universidad Francisco José de Caldas, tiene una licenciatura en Física, y un magíster en Administración de la Energía y Fuentes Renovables del Tecnológico de Monterrey, México.
Pero además de académico, a este bogotano se le conoce por sus actividades cercanas a la política. Desde agosto de 2022 se venía desempeñando como asesor del MinMinas, y sonaba para ocupar la presidencia de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) —en reemplazo de Clara Liliana Guatame—, aunque nunca fue posesionado en el cargo.
También hizo parte de la Unidad de Trabajo Legislativo (UTL) de María José Pizarro, fue candidato a la Cámara de Representantes por el partido Comunes, y ha sido vocero de la Marcha Patriótica.
Y aunque aún Camacho no se ha pronunciado oficialmente sobre su designación, en los últimos días sí se ha referido a las energías renovables a través de cuenta de Twitter. “La superación de la dependencia del transporte con combustibles fósiles es determinante. Esta meta de la industria mundial de la aviación para avanzar hacia SAF (Sustainable Aviation Fuel) tendrá importantes repercusiones en la Transición Energética Justa”, expresó en esa red social.
Un momento crítico
Aunque la salida de Irene Vélez del Ministerio fue aplaudida por muchos, no hay indicios de que el plan que se ha trazado el gobierno para el sector energético cambie.
Esto, puesto que la renuncia de Vélez se dio por investigaciones personales más no por su gestión como ministra. De hecho, tras su salida, el presidente Petro reconoció “importantes adelantos en las tareas normativas para la transición energética y la elaboración del nuevo código de minas”.
“Irene se va sin que se haya perdido un peso (...) En su administración comenzaron a ser realidad las comunidades energéticas (...) Suerte y muchas gracias”, trinó el jefe de Estado en ese momento. Además, durante la pasada instalación del nuevo Congreso afirmó que la transición energética “le costó una ministra excelente”.
Así las cosas, de cara a los próximos meses, la nueva cabeza del MinMinas no la tendrá fácil, pues llega en un momento crucial para el sector, en el que una de las prioridades es generar confianza y proximidad con todos los actores de la cadena energética.
Entre los grandes retos que le esperan está el Fenómeno de El Niño, las demoras en los proyectos de la transición energética, la decisión acerca de la continuidad de los contratos de exploración y explotación de petróleo y gas, y los problemas de claridad en la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg).
De este sector depende el 40% de las divisas que entran al país, por lo que también tendrá gran responsabilidad en el dólar.