Las criptomonedas, conocidas como el dinero digital, continúan exhibiendo un incremento en su valor. Tanto así que su monto global tocó ayer los US$3,7 billones, según lo reportó CoinGeko, una página especializada encargada de monitorear más 10.000 de estas monedas virtuales.
Para citar un ejemplo puntual, el bitcoin, la más reconocida en el ámbito global, llegó a ganar durante la jornada hasta un 5% en su valorización y alcanzó los US$66.035, lo que se traduce en un crecimiento del 560,35% frente a su valor registrado para diciembre de 2020 (US$10.000).
Así por el estilo, en lo corrido del presente año se han visto fortalecidos la mayoría de estos tokens. Entre ellos, el ethereum, que representa un poco menos del 20% del mercado total y está por el orden de US$4.727.
En este contexto, se han visto beneficiados quienes habían adquirido estas monedas digitales a un precio muy moderado antes de las subidas exponenciales.
¿Por qué suben tanto?
De acuerdo con Mauricio Tovar, CEO de la firma TRU y representante de Colombia ante la Alianza Blockchain Iberoamérica, son varios los factores que están impulsando el rendimiento de estas monedas.
“El primero —indicó—es la expectativa del uso que pueden llegar a tener en los siguientes años y el mercado está reaccionando a eso. A pesar de que se ha dicho que no son el futuro, dada su permanencia en el tiempo y, teniendo en cuenta que nunca han sido hackeados, empiezan a generar confianza”.
Esa seguridad también se ha potenciado con su adopción por parte de gigantes como Tesla, ensambladora de carros eléctricos fundada por Elon Musk quien, según el más reciente escalafón elaborado por Forbes, es el segundo hombre más rico del mundo con un patrimonio avaluado en US$151.000 millones.
Así mismo, desde la óptica de este experto, ha tenido incidencia la aprobación oficial del bitcoin en El Salvador, país centroamericano que se convirtió en el primero que otorga luz verde a ese token.
Inclusive, para incentivar la apropiación entre los habitantes, el gobierno creo una billetera digital en la que obsequiaba un valor puntual y anunció más adquisición de este criptoactivo en el corto plazo.
Un presunto refugio
Según los análisis recopilados por agencias internacionales, el número fijado de bitcoin en el mundo es de 21 millones que se emiten poco a poco. Ese es un tope invariable que contrasta con los billetes tradicionales, cuya cantidad puede cambiar constantemente con base en la política monetaria de cada país.
En este punto, vale recordar un dogma básico de la economía: a mayor circulación de masa monetaria, menor será la capacidad adquisitiva de la misma. Por ello, algunos inversores creen que las criptomonedas pueden ser un refugio durante épocas de estrés como la causada por la covid-19, que está provocando aumento en los costos de bienes y servicios frente al valor de la moneda oficial en Europa y Estados Unidos.
De ahí que los especialistas internacionales apunten a que la valorización de estos tokens también obedece a un componente especulativo por parte de los inversores.
En este contexto, Susannah Streeter, una analista de mercados vinculada con la firma Hargreaves Lansdown, afirmó que esta “es una estrategia muy arriesgada dado lo volátil que es la criptomoneda y viendo cómo su valor puede sufrir la presión de los reguladores o, incluso, de los comentarios en redes sociales”.
Así mismo, los expertos estiman que se puede crear una “burbuja” en torno a estas monedas muy similar a la que ocurrió con las puntocom entre 1997 y 2001.
En ese periodo los mercados de valores aumentaron su valor gracias a las empresas cuya operación se basaba Internet, cuando todavía la red de redes estaba en fase emergente y se consideraba como la “nueva economía”.
No obstante, muchas de esas compañías terminaron en bancarrota y quienes, animados por la corriente mercantil pusieron recursos allí, acumularon pérdidas sustanciales de su patrimonio. En consecuencia, los expertos recomiendan cautela con esas olas de optimismo .