Esta semana que va a empezar Medellín tendrá una de las discusiones y espacios más relevantes del sector industrial: el 9º. Congreso Empresarial Colombiano, organizado por la Andi, EL COLOMBIANO aprovechó dicha coyuntura para aterrizar la compleja situación por la que atraviesa ese sector y dialogar con algunas empresas sobre sus perspectivas.
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El Congreso se celebrará entre el 4 y 6 de septiembre en Plaza Mayor, allí de seguro los expertos y empresarios forjarán un diálogo sobre los complejos años que han enfrentado. La difícil coyuntura económica ha golpeado al gremio y sigue en terreno negativo desde el año pasado. Los empresarios y analistas reconocen que hay aciertos del Gobierno en algunas medidas tomadas para la reactivación, pero instan a que el presidente Gustavo Petro se centre en sembrar certidumbre para que la locomotora de la industria despegue.
Basta con dar un vistazo a las cifras. Un informe de Corficolombiana recogió algunos datos del Dane y advirtió que el sector industrial completó cinco trimestres de contracciones con corte a junio de este año.
El análisis anota que para el segundo trimestre (abril- junio) de este año, el sector manufacturero experimentó una caída de 3% en la serie desestacionalizada del Producto Interno Bruto.
Según Corficolombiana, el resultado en negativo se explica por la baja dinámica de los subsectores de coquización (transformación del carbón), producción de alimentos y textiles.
No obstante, hubo una tenue recuperación en sectores muy importantes como la construcción y el comercio. Por esa razón, la industria ha venido mejorando desde que tocó fondo con la contracción del 6,6% para el tercer trimestre (julio - septiembre) del año pasado.
De hecho, al revisar los datos (no desestacionalizados) del Dane, se puede apreciar que industria manufacturera (-1,6%), información y comunicaciones (-1,9%), y explotación de minas y canteras (-3,3%), son los únicos tres sectores que siguen en terreno negativo, de los 12 que se miden, a corte de junio de este año.
Los analistas consultados por EL COLOMBIANO coinciden en que mientras la manufactura siga rezagada, el país no se recuperará del todo económicamente.
La cuestión es que este sector recoge una amplia gama de industrias que transforman materias primas en productos terminados. Esto incluye la producción de bienes como alimentos y bebidas, textiles, productos químicos, maquinaria, y productos electrónicos, por mencionar algunos.
Claramente esas empresas resultan un pulmón para la economía nacional, ya que juegan un papel fundamental en la generación de riqueza y en el suministro de bienes y servicios.
Prueba de su relevancia es que la industria aporta cerca del 11% de los puestos de trabajo en Colombia, según cálculos del Dane para julio. En otras palabras, ese sector emplea a 2,55 millones de ciudadanos, de los 23,20 millones de trabajadores que hay en el país.
A qué se debe el rezago
Los analistas coinciden en que los industriales en los últimos años han tenido una fuerte disminución en la confianza, aunque esa situación mejora, sigue en el presente, debido a las altas tasas de interés y la incertidumbre económica.
De acuerdo con Corficolombiana, uno de los principales aspectos que explican la caída del sector se debe a la baja dinámica de la demanda privada del país, pues el consumo de los hogares presentó una ligera contracción el año pasado y en el primer trimestre de 2024, como consecuencia de las altas tasas de interés, sumado a que la inversión alcanzó a completar cinco trimestres de contracciones, lo que afectó considerablemente la capacidad de producción del sector empresarial.
No obstante, y aunque los indicadores todavía están rezagados, las cosas han ido mejorando, por ejemplo, los analistas de Investigaciones Económicas de Bancolombia publicaron un informe sobre la recuperación del consumo de los hogares colombianos, que creció 3,8% para el primer semestre de 2024.
Además, de acuerdo con el Dane, para el segundo trimestre de 2024, la formación bruta de capital fijo (inversión privada total) creció 1,7% en su serie original respecto al mismo periodo de 2023. Eso quiere decir que la inversión dejó de caer en términos anuales, en buena medida gracias a las leves mejoras que muestra el sector de construcción, especialmente en infraestructura. Sin embargo, el componente de maquinaria y equipo se contrajo 3,3%, lo que obedece precisamente al pobre desempeño de la industria manufacturera.
Y la confianza ha mostrado una mínima mejora, pero sigue sin reaccionar. En julio, el Índice de Confianza Industrial se ubicó en -1,2%, mostrando un incremento de 1,9 puntos frente al mes pasado y una reducción de 1,0 puntos respecto a julio de 2023.
Balance de los industriales
Juan Esteban Calle, presidente de Cementos Argos, comentó que ha notado un decrecimiento del 5% en la demanda de cemento y concreto este año, algo que ha sido influenciado por el pobre comportamiento del sector de infraestructura y vivienda.
“Vemos con buenos ojos a reciente baja de tasas de interés para el sector hipotecario, ya con tasas del 10% para comprar vivienda creemos que esto va a ayudar”, dijo.
De igual forma, Calle destacó el acuerdo entre los bancos y el Gobierno para otorgar créditos y destinar mayores recursos al sector de vivienda. Sin embargo, el empresario precisó que el sector de la construcción todavía se demorará en tomar una senda de crecimiento, pero dejó muy en claro que considera que dichas medidas van en la dirección correcta. “Esperamos que a final de año y en 2025 veamos una mejor dinámica”.
El acuerdo entre el sector financiero y el Gobierno es el Pacto del Crédito. Y fue bien recibido por las compañías, de hecho, fue celebrado por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi). Bruce Mac Master, presidente de ese gremio, calificó la medida como una buena noticia al incluir el uso de fondos de garantías, apoyos a la tasa de interés y el trabajo proactivo de los bancos para canalizar crédito hacia los sectores de más difícil acceso.
El objetivo es movilizar recursos que estimulen la reactivación económica. Concretamente, se prevé el desembolso de $249 billones en crédito hacia sectores estratégicos durante los próximos 18 meses.
Lo positivo es que el acuerdo se enfoca en cinco sectores fundamentales: vivienda, manufactura, turismo, agropecuario y la economía popular. Solo para el caso del sector de vivienda, que incluye infraestructura, recibirá desembolsos para llegar a $40,6 billones. Y, la manufactura, vital para la transición energética, se beneficiará de créditos por $35,2 billones más.
Miguel Perilla es gerente de Mapei Colombia, una empresa italiana que opera en el país en el sector de materiales y químicos para la construcción. El ejecutivo cree que este año las ventas de la empresa crecerán un 25%, por lo que se mostró optimista, no obstante manifestó que la industria solo mostrará una recuperación completa si la inversión pública apoya las obras de infraestructura y el desarrollo de vías 5G, proyectos de acueductos, en saneamiento básico, “porque finalmente eso es lo que genera crecimiento y desarrollo económico”.
Asimismo, Perilla sostuvo que la parálisis y la desaceleración de la inversión privada en el sector, se debe principalmente a una desconfianza. Por esa razón, pidió al Gobierno que lo más importante es brindar certidumbre sobre las políticas y procesos que se estructuren en adelante.
Roberto Gutiérrez, gerente de Hada, reconoció que el panorama es complejo ante la afectación del consumo y la producción nacional. Proyecta que en el corto plazo la situación no evolucione en grandes medidas. “Vemos mermada la capacidad de compra de los colombianos”.
Expresó que la proyección de Hada es crecer 30% este año, pero eso se debe a que el mercado de la compañía se ubica 90% en el extranjero. Gutiérrez dijo que las exportaciones son una buena opción para que la industria aumente sus ventas. “Hay que aprovechar que Estados Unidos y China no tienen una buena relación comercial y que hay buenos vacíos de oferta que pueden ser atendidos por producción colombiana”.
Por último, manifestó que el Gobierno está llamado a seguir tomando medidas “agresivas” para que el país se reactive. Comparte la decisión de los créditos para sectores prioritarios y la idea de bajar la renta corporativa.
Los empresarios coinciden en que todavía falta mucho trabajo por delante para que el sector industrial recupere todo el terreno que ha cedido en años anteriores.