La isla de San Andrés está pobre de turistas. Esa fue la premisa que se movió esta Semana Santa. Sin embargo, es una situación que es notable desde el año pasado cuando circulaban videos que mostraban las playas en soledad.
La Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato) argumentó que la isla tuvo los hoteles más vacíos, en marzo de 2021 la ocupación hotelera fue cercana al 47%, en el 2022 fue de 71% en ese mismo mes, en abril de 2023 fue del 59% y en marzo de este año no llegó ni al 30%.
La caída ya venía del año pasado, pues el gremio dijo que al cierre de 2023, la ocupación en San Andrés y Providencia fue de 55,1%. Una situación nada alentadora, ya que significa una caída de 16,75% frente a 2022.
Una región que vive del turismo
La poca llegada de visitantes resulta un gran problema para una región donde la economía depende 90% del turismo. Esto claramente afecta el comercio y las empresas del lugar.
La afectación obedece también a la salida del mercado de aerolíneas low cost como Viva Air y Ultra. De hecho, actualmente, San Andrés solo cuenta con la operación de dos aerolíneas: Avianca y Latam.
Las aerolíneas que salieron tenían una gran participación en el mercado y, sin duda, San Andrés fue uno de los más afectados, pues perdió cerca de 45% de los vuelos que llegaban allí. Solo basta con conocer que pasaron de tener una oferta diaria de 33 vuelos a solo 18 para comprender la afectación.
La buena noticia es que se espera que la aerolínea chilena JetSmart anuncie vuelos a dicha isla. Los operadores turísticos esperan que esto impacte el mercado y mejore la llegada de turistas que buscan deleitarse con las playas de San Andrés.