En una asamblea número 76 y el quinto Congreso Empresarial Colombiano atípico, la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) hizo un despliegue digital para que los asistentes con su propio avatar pudiesen estar en las conferencias de manera virtual, en las que se busca mostrar las Oportunidades para un futuro optimista en Colombia. Por eso el presidente de la Andi, Bruce Mac Master propuso “dar el todo por el todo” para brindar una estrategia que le permita al Gobierno Nacional desplegar un margen de políticas para la reactivación económica.
Después de los cierres que han implicado la preparación del sistema de salud, al tiempo que se afectó la actividad económica, sobre todo en el segundo trimestre de este año, es momento de plantear los nuevos retos a afrontar, dijo Mac Master teniendo como premisas: mitigar los daños, salvar compañías que generan empleo, desplegar una estrategia de recuperación, otra hoja de ruta de crecimiento de la mano de la internacionalización y la promoción de la inversión, así como asegurar la solvencia financiera de las entidades bancarias para 2021.
En el mismo sentido, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, propuso que es fundamental trabajar en que los hogares no pierdan sus ingresos, sobre todo los más vulnerables, evitar a toda costa, la destrucción del tejido productivo “brindando beneficios a las empresas para que puedan generar más empleos”, acelerar cambios relevantes en el sistema sanitario, así como en la educación, a una más científica e incentivar la inversión, incluida la del sector minero-energético, que polariza tanto en el país, pero que se ve como un impulso necesario del ingreso de recursos a Colombia.
¿Por qué salvar compañías? Dijo Mac Master que el gobierno “es el principal accionista” si se tiene en cuenta que a él le llega el 55 % de las utilidades vía impuestos y además de que ellas son el mayor generador de empleo. Así, hay que hacer esfuerzos relevantes por hacer que las empresas no cierren, y sostuvo que en este camino sale más barato que las compañías cambien de manos a que definitivamente dejen de operar, sostuvo el líder gremial.
Además, Mac Master propuso que en ese “dar el todo por el todo” debe incluirse la posibilidad de que el Gobierno Nacional se endeude con el Banco de la República a 50 años, así sea que este camino implique ser bloqueado legislativamente para que no se pueda volver a hacer, y que se generen recursos para crear un fondo de rescate con entidades como el Fondo Nacional de Garantías, Bancóldex y el Banco Agrario y sus instrumentos técnicos para llevarlo a cabo de la mejor manera.
Y para Juan Carlos Echeverry, exministro de Hacienda, todo parte de la ética y la eficiencia del uso de los recursos y de poner metas que se puedan cumplir, para que los inversionistas y las calificadoras le crean al plan de recuperación. “Se debe suprometer, para sobrecumplir, y no perder la credibilidad”, sostuvo.
Para Echeverry, las metas trazadas de recuperación carecen de gradualidad y de hecho implementar una reforma tributaria, como la que ha planteado el Gobierno que recupere 2 % del PIB en un año es muy ambicioso, así como, pasar de un déficit del 8,2 % pensado para 2020, a 5,1 % en 2021, así como pasar de un decrecimiento de 5,5 % a un aumento en el Producto Interno Bruto de 6,6 % en solamente un año.
¿Ad portas de perder el grado de inversión?
En el marco de la Asamblea 76 habló Richard Francis, líder de Fitch Ratings, una de las calificadoras de riesgo más importantes del mundo con Moody’s y Standard &Poor’s, vio con excepticismo las proyecciones de Gobierno Nacional en términos de crecimiento y de déficit fiscal, razón por la cual recordó que en abril de este año la compañía le bajó la calificación a Colombia del BBB a BBB-, debido a que ha “visto cambios frecuentes en las metas fiscales”, lo que se ha sumado a una pérdida de ingresos del país.
Y planteó que hay unos riesgos significativos en materia de pérdida de grado de inversión enfocados en dos puntos: el crecimiento económico y la ampliación del déficit fiscal.
De hecho, Fitch estima que Colombia podría caer 7 %, y no 5,5 % como lo prevé el Gobierno Nacional, y que el déficit fiscal estaría más cerca del 9 % frente al 8,2 % de la estimación oficial, lo que se suma a un entorno en el que el endeudamiento con respecto al PIB pasaría del 45 % al 60 % este año.
La situación, reconoció, no solo es difícil para Colombia, si se tiene en cuenta que la compañía ha bajado su calificación en 40 países del mundo este año, así como en América Latina.
Para Echeverry resulta muy riesgoso perder el grado de inversión si se tiene en cuenta que la última vez tomó 11 años recuperar este estatus.
El exministro aseguró que el Gobierno Nacional está haciendo un ejercicio muy interesante numérico de lo que estima que va a pasar, pero debe mostrarle a los inversionistas y a las calificadoras, una “senda creíble”.
Si se hace un plan agresivo de aumento del recaudo, como se tiene previsto del 2 % del PIB con una reforma tributaria “estaríamos ahogando la gallina de los huevos de oro”, refiriéndose Echeverry a las empresas: “Curiosamente hay que cobrar impuestos, pero ayudar que estos le ayuden a la economía a salir del otro lado y ese lado debe ser por el gasto”, explicó.
Echeverry sostuvo que el plan que ha presentado el Gobierno debe hacerse en cuatro años y no en dos. Se debe hacer “una serie consistente de reformas para gravar a los que no pagan, liberar renta de los que sí pagan, y que el IVA lo paguen los que sí pueden”, teniendo como premisa que ya se aplica la devolución de este impuesto.