El Gobierno fijó anoche por decreto el salario mínimo para el año próximo en 1.300.000 pesos, es decir, un aumento del 12,06%. Igualmente, señaló que el auxilio de transporte será de 162.000 pesos, el cual corresponde aproximadamente a un 15%, en relación con la cifra acordada para el año 2023, que fue de 140.606.
La decisión se conoció luego de que tras un mes de encuentros de la mesa de concertación salarial, empresarios y trabajadores no lograron un acuerdo sobre el alza.
“Hubo aproximaciones entre las partes, pero no fueron suficientes para lograr un acuerdo. Por tal razón (...) es competencia del Gobierno la determinación de dicho incremento, por consiguiente, el Gobierno decretó un incremento del salario en un monto de $1.300.000; es decir, un aumento aproximado del 12%”, expresó Gloria Inés Ramírez, ministra de Trabajo, quien añadió que estos ajustes “permitirán mantener el poder adquisitivo de los salarios para el año que viene”.
Desde la perspectiva de la funcionaria el diálogo constructivo no solo estuvo alrededor de una cifra de incremento: “El Gobierno escuchó tanto a gremios como a centrales obreras y de pensionados en sus propuestas para la protección del poder adquisitivo de los salarios y el equilibrio económico, por lo cual como complemento a los decretos que entrega el Gobierno también se informa sobre la desindexación de 88 bienes y productos que sin duda son fundamentales para la calidad de vida de las familias y que fueron producto de un consenso en la Comisión de Concertación”.
Sector privado
Tras conocerse la decisión del gobierno del presidente Gustavo Petro, los gremios de la producción advirtieron de las consecuencias del reajuste decretado, y revelaron que su propuesta en la mesa fue de 11,5%, pero no fue acogida.
Los empresarios aseguraron que uno de sus objetivos a lo largo de las discusiones fue proteger el poder adquisitivo de los trabajadores y lograr un aumento real en la remuneración de quienes devengan salario mínimo.
En el comunicado suscrito por la Andi, Fenalco, Asobancaria, SAC y Acopi se mencionó que también se intentó evitar que el aumento del salario se convirtiera en factor inflacionario, que a lo largo del 2024 afectara el poder adquisitivo de los trabajadores, recordando que la inflación es el impuesto más regresivo que puede soportar una sociedad.
Además, los empresarios insistieron en que intentaron “contribuir en el propósito de generar el ambiente propicio en la economía para una tendencia de disminución sostenida en las tasas de interés por parte del Banco de la República, y así aportar en el camino de la reactivación económica”.
Por su parte, en la rueda de prensa que se celebró para hacer el anuncio, el presidente Petro manifestó que se tomó una posición similar a la del movimiento obrero en Colombia, la cual no estuvo muy distante del punto de vista del empresariado, por 0,5 décimas de diferencia.
“Así que no fue mayúscula la separación, con un poco más de tiempo quizás se habría llegado a la concertación, pero hay un límite legal y por tanto el Gobierno ha tomado su decisión”, enfatizó el mandatario.
Para Fabio Arias, presidente de la CUT, aunque el alza estuvo 6 puntos por debajo de la aspiración planteada por los sindicatos (18%), al final el incremento del 12,06% va estar algunos puntos (2,2) por encima de la inflación con la que cerrará este 2023, lo que será comparable al ajuste de hace un año que también fue mayor al Índice de Precios al Consumidor (IPC) que se observó en el año 2022.
“Eso sumado al ajuste del auxilio de transporte servirá para compensar algunos incrementos que vienen”, dijo.
Aunque el año anterior empresarios y trabajadores lograron un acuerdo para incrementar el salario mínimo, en esta ocasión eso no fue posible, pese a la voluntad y disposición que las partes demostraron para dialogar durante un mes. Pero, para el presidente de la CUT, Fabio Arias, la actitud demostrada este año por los empresarios colombianos es que ya tomaron la decisión definitiva de hacerle oposición abierta al gobierno de Gustavo Petro.
“Creo que ellos no van a acompañarlo absolutamente en nada y lo que acaba de pasar en la mesa de concertación salarial es una prueba de eso”, dijo el dirigente.