Lina Trillos es una emprendedora, tiene en su casa un negocio de venta de ropa, pero al mismo tiempo se califica como una “compradora compulsiva” de moda, en especial por tiendas de ropas en línea, y una de esas es Shein.
“Compro por Shein porque es barato, ropa hermosa, los productos llegan en buenas condiciones, me dan muchas promociones y bonos de descuento, lo que necesite lo busco ahí y siempre lo encuentro. Los envíos no demoran en llegar, incluso antes de los 15 días que dice la plataforma”, comenta Lina a EL COLOMBIANO.
Estos atributos y beneficios que menciona la emprendedora tienen a miles de colombianos enganchados con esta empresa china dedicada a la moda rápida y que ha revolucionado el comercio electrónico con su modelo de negocio innovador y altamente eficiente.
Fundada en 2008 por Chris Xu, Shein ahora es una de las plataformas de moda más grandes del mundo, superando a competidores como Zara, H&M y Aliexpress. Pero en 2022, esta compañía trasladó su sede corporativa de China a Singapur, para reducir el escrutinio regulatorio y financiero, una práctica que los críticos llaman “lavado de imagen de Singapur”. Sin embargo, las cadenas de suministro y los almacenes de la empresa todavía están en China.
En el último año, Shein ha reportado ingresos superiores a los 30,000 millones de dólares. De hecho, algunas estimaciones sugieren que sus ingresos podrían haber alcanzado los 36,500 millones de dólares. Este impresionante crecimiento ha consolidado a Shein como uno de los minoristas de moda más grandes y de más rápido crecimiento en el mundo.
Ganancias y críticas
Según el centro de estadísticas Statista, en el último año, Shein reportó ingresos superiores a los 30.000 millones de dólares. De hecho, algunos medios internacionales sugirieron que sus ingresos podrían haber alcanzado los 36.500 millones de dólares, muy por encima de los 22.700 millones de dólares registrados en el 2022.
Es así como este impresionante crecimiento ha consolidado a Shein como uno de los minoristas de moda más grandes y de más rápido crecimiento en el mundo.
A pesar de su éxito, Shein también ha enfrentado críticas por cuestiones relacionadas con la sostenibilidad, calidad de productos y condiciones laborales en sus fábricas, como ha sucedido con otras compañías chinas como Temu, según informes de la Cnbc de EE. UU. y El Cronista de Argentina. Es decir, es cada vez más criticado por el impacto ambiental negativo y su forma de producción.
Sobre esto último, se conoció en redes sociales en las últimas semanas unas denuncias de la calidad de sus productos. Por ejemplo, el gobierno coreano publicó una lista de productos de la marca que contienen sustancias tóxicas en niveles superiores a los permitidos. Ante esto, usuarios reportaron brotes de alergia en la piel.
En X (anteriormente Twitter), el usuario Sr.Liberal compartió un video, que cuenta con más de 4,4 millones de visualizaciones. “Esto que estás viendo aquí son publicaciones de usuarias de Shein que denuncian reacciones alérgicas después del uso de lo que han comprado: ropa, maquillajes, etcétera”.
La narradora del video agregó: “Si no lo haces por el planeta, si no lo haces por la esclavitud de la gente que trabaja para estas fábricas, hazlo por tu salud, deja de consumir este tipo de ropa”. La reacción de los usuarios ha sido mayoritariamente de rechazo hacia la marca.
Sin embargo, algunos comentarios también subrayan la importancia de lavar la ropa antes de usarla, independientemente de la marca. “De la marca que sea, hay que lavar la ropa”, sugiere un usuario.
Sobre esto, la emprendedora Lina advierte que se fija en los comentarios, reseñas que hacen del producto, en las estrellas de calificación y la tienda, porque son diferentes distribuidores que venden en Shein. “Ahí he comprado ropa en algodón y me llegó 100% algodón. Obviamente, uno tiene que lavar primero las prendas antes de usarlas”.
Es así como el modelo de negocio de este gigante chino sigue siendo un ejemplo de cómo la tecnología y la innovación pueden transformar la industria de la moda, que le apuesta a bajos precios, envíos rápidos y variedad de productos.
“A veces me decido por Shein por encima de tiendas colombianas porque acá todo está muy caro. Por ejemplo, una pijama que compré en $28 mil de 100% algodón en Shien, en Colombia está casi en $100 mil”, remata Lina.
La compañía enfrenta serios problemas legales en Japón y Estados Unidos debido a denuncias de sus competidores, mientras que en China el gobierno la está investigando. La firma japonesa Uniqlo demandó a Shein por presuntamente copiar su exitoso bolso “Mary Poppins”.
Al mismo tiempo, Shein y su rival Temu se han convertido en dos de las plataformas de compra online de más rápido crecimiento.
Shein demandó a Temu, acusándola de contratar influencers para hacer comentarios negativos sobre su marca. A su vez, Temu denunció a Shein por presunto robo de propiedad intelectual y violación de la ley antimonopolio, alegando que Shein impide a sus proveedores trabajar con la competencia y usa “tácticas de intimidación al estilo mafioso”. Shein calificó estas acusaciones como “sin mérito” y prometió una defensa legal enérgica.
El gobierno chino también está investigando a Shein. Según The Wall Street Journal, el regulador de internet de China está revisando cómo maneja la empresa la información de sus socios, proveedores y trabajadores, y si puede proteger esos datos de filtraciones al extranjero. Además, están interesados en los datos que Shein revelará a los reguladores estadounidenses, mientras busca cotizar en la bolsa de valores de Estados Unidos.
El modelo de negocio
Para llegar a esas cifras de ventas, Javier Andrés Mayorga Gordillo, director del programa de Comunicación Corporativa de la Universidad de la Sabana, explica que Shein opera bajo un modelo de negocio basado en el comercio electrónico directo al consumidor combinando eficazmente tecnología avanzada, análisis de datos y una cadena de suministro ágil para ropa, accesorios, productos electrónicos y artículos para el hogar
En ese orden, Juan Carlos Rentería, director de los Posgrados en Mercadeo de la Universidad Ean, enfatiza en que Shein es uno de los líderes del ultra fast fashion (producción de ropa en menor tiempo) cambiando las reglas del juego en la industria de la moda porque pone el producto a disposición de los consumidores antes de fabricarlo.
“Shein diseña un producto y lo publica en su plataforma. Una vez tiene datos sobre la demanda, procede a fabricar. Funciona como un Uber de la moda, las fábricas afiliadas reciben la oferta, dicen si pueden producir el producto y a qué costo. Así, el producto llega a los usuarios en mucho menos tiempo que el ciclo tradicional de diseño, fabricación y venta de empresas como Zara”, explica Rentería, experto en comercio electrónico.
Por su parte, Mayorga agrega que, gracias a su capacidad de producción eficiente y su enfoque en costos bajos, la compañía china puede ofrecer precios altamente competitivos en una amplia gama de productos promocionados a través de descuentos y ofertas flash que atraen a un gran volumen de compradores en línea.
“Además, Shein utiliza algoritmos de inteligencia artificial y análisis de grandes volúmenes de datos para identificar rápidamente las tendencias emergentes en la moda y ajustar su inventario en tiempo real, lo que le permite mantener una oferta fresca y alineada con la demanda del mercado”, destaca el académico.
Esta estrategia disruptiva no es nueva en China. Rentería señala similitudes con los modelos iniciales de Xiaomi, que también testeaba la demanda antes de fabricar. Sin embargo, mientras Xiaomi fabricaba sus propios dispositivos, Shein terceriza la producción a diversas fábricas.
¿Y Colombia?
El experto en comercio precisa que, en Colombia, el impacto en el ecommerce aún es limitado porque el retail tradicional sigue dominando, y el comercio electrónico representa una fracción pequeña. “Dentro de eso, el comercio electrónico transfronterizo es aún menor. Aunque puede crecer, hoy en día el contrabando tiene un impacto mayor”, comenta Rentería.
El desafío para el comercio local radica en los precios. “Si una chaqueta que cuesta $300 mil en Colombia, en Shein se encuentra en $150 mil. Entonces, los consumidores empiezan a cuestionar los precios locales. Esto no significa que todos se volcarán a comprar en Shein, pero sí aumenta la sensibilidad al precio y reduce el valor percibido de los productos locales”.
Asimismo, la plataforma ha introducido un nuevo estándar en la industria, impulsando a los minoristas locales a mejorar sus servicios y adaptarse a las preferencias cambiantes de los compradores, dice el académico Mayorga.
“Sin embargo, también ha planteado desafíos significativos, ya que su capacidad para ofrecer precios extremadamente bajos y una amplia gama de productos ha intensificado la competencia en el mercado. Esto puede resultar en una mayor presión sobre los márgenes de beneficio de las pequeñas y medianas empresas”, alerta.
A su vez, la economía de escala de Shein le permite negociar precios más bajos con los proveedores y reducir costos operativos, lo que se traduce en precios más atractivos para los consumidores.
Esta ventaja puede ser difícil de igualar para las pequeñas empresas que no tienen el mismo poder de negociación ni la capacidad de producción, afirma Mayorga.
Respecto a este punto, Rentería puntualiza que la respuesta de las empresas colombianas debe enfocarse en la calidad, ya que Shein tiene problemas en este tema. “En Colombia, deben capitalizar su reputación y calidad superior para mantenerse competitivas. El posicionamiento de marca y la calidad son claves para resistir esta tendencia”.
Es así como esta transformación en el modelo de negocio de la moda plantea tanto oportunidades como desafíos. Mientras Shein revoluciona la forma en que consumimos moda, las empresas locales deben adaptarse y aprovechar sus fortalezas para no quedarse atrás.