La quiebra de Silicon Valley Bank (SVB) tiene alborotado al sistema financiero global y el pánico por el posible contagio de pérdidas obligó a las autoridades a tomar cartas en el asunto. Fue así que también se informó el cierre de Signature Bank, en Nueva York, una entidad conocida por el apalancamiento que le ha facilitado en la industria de las criptomonedas y que tenía activos totales de alrededor de US$110.360 millones
La Reserva Federal (Fed), el Departamento del Tesoro y la Corporación Federal de Depósitos de Seguros se pronunciaron desde el domingo y comunicaron que el cierre obedece al riesgo sistémico que representa Siganuture Bank para la banca y la intervención permite responderles a los depositantes.
Las autoridades comentaron que los depositantes de SVB y Signature tendrían acceso a todo su dinero, pero los accionistas y algunos tenedores de deuda no garantizada no estarán protegidos. Es decir, quienes sean portadores de los títulos que cotizan en bolsa o les prestaron plata a través de bonos se quedarían sin recuperar la inversión.
Se sabe que la bancarrota de Silicon Valley Bank representa el segundo colapso más grande en la historia de EE. UU. La semana pasada ajustó 40 años en operación y era conocido por la capitalización que otorgaba a las empresas emergentes de base tecnológica, conocidas como Startup.
El fin de SVB comenzó el miércoles cuando anunció que había vendido activos de su portafolio por US$21.000 millones con una pérdida aproximada de US$1.800 millones. Luego, comunicó que necesitaba recaudar US$2.250 millones para satisfacer las necesidades de retiro de los clientes y financiar nuevos préstamos.
Esa noticia hizo que el precio de sus acciones se desplomara y desencadenó una ola de retiros inducida por el pánico de los capitalistas de riesgo y otros depositantes. Solo en un día, las acciones de este banco se desplomaron un 60% y provocaron una pérdida de más de US$80.000 millones en acciones bancarias en todo el mundo.
La Fed (homólogo del Banco de la República) ya salió a dar calma y la Corporación Federal de Depósitos creo una entidad nueva llamada Banco Nacional de Seguros de Depósitos de Santa Clara. Sin embargo, la entidad asegura a los depositantes por hasta US$250.000 en efectivo. Los ahorradores con montos superiores tendrán certificados de administración judicial para sus saldos no asegurados, lo que significa que es posible que no saquen todo su dinero pronto.