La terna de aspirantes a la gerencia de la Federación Nacional de Cafeteros le presenta hoy a los productores paisas del grano las diversas iniciativas que contemplan impulsar en beneficio de las familias cultivadoras en caso de llegar al cargo, en reemplazo de Roberto Vélez, quien terminó su gestión el 31 de marzo.
De esta manera los candidatos Germán Bahamón, Sandra Morelli y Santiago Pardo terminan la gira por los quince comités departamentales de cafeteros del país, la cual iniciaron el 27 de marzo en Risaralda y Caldas.
Según la agenda, cada aspirante tendrá dos horas para exponer a puerta cerrada las propuestas ante los dirigentes cafeteros paisas, en el siguiente orden: Bahamón a las 11:15 del día, Pardo a la 1:15 de la tarde, y Morelli a las 3:15 de la tarde.
Tras escuchar a los tres candidatos, el Comité de Cafeteros de Antioquia replicará sus diferentes proposiciones entre los comités municipales, y decidirá en su reunión ordinaria del 24 de abril a cuál de los tres nombres apoyará en la elección del gerente, que se hará en el congreso extraordinario de cafeteros previsto para el día 27 de abril en Bogotá.
Álvaro Jaramillo, director del Comité de Cafeteros de Antioquia, destacó que para esta parte del país, donde se contabilizan 74.000 caficultores, es importante conocer las ideas que exponen quienes pretenden llegar a la gerencia del gremio.
“La idea es escuchar las propuestas y escoger al mejor. El espacio de este viernes servirá para pedirles respuestas sobre algún tema que ellos no traten, y conocer planteamientos asociados a asuntos como la renovación de cafetales o la escasez de mano de obra en tiempos de cosecha”, comentó Jaramillo.
EL COLOMBIANO dialogó con los protagonistas de esta campaña para conocer cómo resolverían algunos problemas que afectan a los productores cafeteros. Por equilibrio informativo a todos se les hizo el mismo cuestionario.
¿Cuál es el principal problema de la caficultura?
“Más que problemas lo que hay son oportunidades. Aunque lo que hay que hacer de inmediato es robustecer el sistema cooperativo que, debido a los contratos de futuros y al cambio de precios al alza, tiene unos problemas importantes por resolver”.
¿Y cómo solucionar ese reto?
“Buscando un crédito a largo plazo con baja tasa de interés que permita oxigenar ese sistema. No todas las cooperativas están en esta dificultad, pero se sabe que hay alrededor de $700.000 millones comprometidos”.
En época de cosecha el dolor de cabeza es la escasez de mano de obra, ¿qué hacer?
“En tareas como la recolección, la fumigación y fertilización tenemos que trabajar con la tecnología, y buscar como las empresas nos pueden ayudar más en asuntos como análisis bromatológicos (ciencia dedicada al estudio de los alimentos), o estudio de suelos y fertilización con apoyo de drones. Cenicafé ha desarrollado herramientas para la recolección de los granos sin tanta carga laboral. Pero, será clave capacitar a los jóvenes para devolverles el orgullo y el arraigo por el trabajo del campo”.
¿Qué sugiere para encarar los retos del cambio climático?
“Somos conscientes de ese fenómeno y debemos orientar a los productores en qué es lo que viene. En algunos momentos los inconvenientes son por la falta de luminosidad y en otros el riego, por eso lo importante es saber proyectar la agricultura y considerar un crecimiento porque estamos cerca de bajar del tercero al cuarto lugar de producción mundial, porque Indonesia viene pisándonos los talones por lo que hay que seguir trabajando por una caficultura de calidad”.
¿Debería el país apostar por la siembra de café robusta?
“Esa es una decisión que deben tomar los cafeteros colombianos. Lo que no nos puede pasar con este asunto es no equivocarnos. Lo que se decida debe ser lo más acertado, es decir que aquí hay otra oportunidad, la cual se debe saber aprovechar en términos técnicos y comerciales”.
¿Cuál es el precio ideal del café?
“Esto nadie lo puede predecir, así que lo que se necesita es propiciar el consumo para tener unos precios menos fluctuantes”.
¿Ha sido esta una campaña limpia, un proceso de elección transparente?
“Sí. Es normal que en estos procesos haya gente inconforme porque la persona a la que apoyaban no quedó en la terna, y eso es entendible”.
¿Cuántos cafés se toma al día?
“En la mañana me tomo unos seis, y en la tarde ya bajo la cantidad”.
¿Tiene cafetal?
“Sí, unos 70.000 palos de café en unas 15 hectáreas”.
¿Cuál es el principal problema del sector?
“La pobreza. Más del 92% de la población cafetera está en el Sisbén, lo que quiere decir que están en situación de pobreza media o de vulnerabilidad, sin capacidad de producir ingresos suficientes para su subsistencia”.
¿Y cómo se resolvería ese reto?
“Siendo muy eficientes en reconvertir toda la oferta institucional del estado colombiano para que haya pensión solidaria, casas priorizadas para el sector rural cafetero y para captar las transferencias monetarias que hace el Gobierno a las personas vulnerables”.
En época de cosecha el dolor de cabeza es la escasez de mano de obra, ¿qué hacer?
“El problema de esto es que es una actividad que no es permanente, no da estabilidad y tiene graves dificultades para la formalización. En ese contexto, equilibrar la ecuación entre la sostenibilidad económica de la caficultura y la necesidad de formalizar los contratos de los recolectores es muy difícil. Además, es más lucrativo ser raspachín de coca o buscar algo en la ciudad menos sacrificado. Así que será esencial ofrecerles a los jóvenes la mejor formación técnica, tecnológica y universitaria en sus territorios para que sigan viviendo del café”.
¿Qué sugiere para encarar los retos del cambio climático?
“Cenicafé tiene el conocimiento suficiente para ir orientando cómo debe evolucionar este cultivo, y seguramente será un café de mayor altura en la medida en que se vayan calentando las tierras”.
¿Debería el país apostar por la siembra de café robusta?
“En el congreso cafetero del año pasado se acordó la realización de unos estudios sobre ese asunto. El tema debe mirarse desde dos lógicas: una como alternativa para contribuir a la sustitución de cultivos ilícitos, y la segunda como fórmula para atender el mercado nacional y evitar la importación de más de dos millones de sacos para la industria del país”.
¿Cuál es el precio ideal del café?
“Mientras más alto mejor. Pero un elemento clave será bajar los costos de producción, valor que varía según la región o el tamaño del predio”.
¿Ha sido esta una campaña limpia, un proceso de elección transparente?
“Ha sido un proceso muy intensivo, limpio y claro. Se ha interpuesto alguna tutela, pero ese es un instrumento del ordenamiento jurídico para quienes sienten vulnerado algún derecho fundamental. Así que bienvenida sea, y en Colombia ya no hay proceso de selección que esté exento de alguna acción judicial”.
¿Cuántos cafés se toma al día?
“Creo que me tomo tres o cuatro a diario”.
¿Tiene cafetal?
“No tengo cafetal, lamentablemente”.
¿Cuál es el principal problema del sector?
“No hay un único problema porque esta es una actividad que tiene múltiples variables como los precios y el clima. El reto está en estabilizar y mejorar el ingreso de las familias caficultoras”.
¿Y cómo se resolvería ese reto?
“Habría que aumentar la productividad, y aquí será esencial modernizar los servicios públicos cafeteros y puedan involucrar tecnología e innovación que llegue a los productores. En el frente comercial debemos ser más activos, establecer conceptos de bienes y servicios con valor agregado ligados a la calidad y la sostenibilidad en alianza con jugadores globales”.
En época de cosecha el dolor de cabeza es la escasez de mano de obra, ¿qué hacer?
“Que los jóvenes vean que la caficultura es una opción de vida y que este es un negocio rentable, y esto debe ir de mano de una mejora de la calidad de vida en las zonas cafeteras”.
¿Qué sugiere para encarar los retos del cambio climático?
“En esto es fundamental avanzar en las investigaciones de Cenicafé y en el desarrollo de semillas resistentes a los efectos de estos fenómenos. En eso ya hay logros para encarar periodos de lluvias prolongadas como los recientes”.
¿Debería el país apostar por la siembra de café robusta?
“En esto se debe dar un debate bien informado, con análisis que permitan saber cuál sería el efecto real de sembrar este tipo de café. Hay ensayos, y la Federación debe ser un actor central en ese debate que todavía no está resuelto”.
¿Cuál es el precio ideal del café?
“Es difícil pensar en eso. Creo que lo importante es tener unos esquemas de producción que generen un mayor grado de certidumbre sobre los costos, para que los ingresos no solo los cubran, sino que vuelvan a la caficultura más rentable”.
¿Ha sido esta una campaña limpia, un proceso de elección transparente?
“Este es un proceso que se ha surtido según lo estipulado por las normas y la institucionalidad cafetera. Quienes estamos aspirando salimos de un proceso que se determinó. Lo que he percibido son debates serios, transparentes, valiosos y respetuosos. En algunos momentos se anunciaron protestas, particularmente vi algunos grupos de personas en tres departamentos manifestando sus opiniones, pero en una democracia como la nuestra todos tenemos ese derecho”.
¿Cuántos cafés se toma al día?
“Alrededor de seis, arrancó temprano y como no sufro de insomnio me tomó uno en la noche”.
¿Tiene cafetal?
“No. Pero, la vida profesional me ha dado la oportunidad de conocer de cerca la caficultura”.
Tutela desde el sur del país
La caficultura Ruth Imelda Vallejo, de Samaniego, Nariño, interpuso la acción contra el Comité Nacional de Cafeteros y el
Ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, por considerar vulnerado sus derechos al debido proceso y la participación democrática, toda vez que en la terna para elegir al nuevo gerente de la Federación de Cafeteros no figura el nombre de Felipe Robayo, quien según ella contaba con el respaldo de diez comités departamentales, y por lo que solicitó que el congreso extraordinario del próximo 27 de abril se suspenda hasta que se designe una nueva terna. El juzgado 27 de ejecución de penas y medidas de seguridad de Bogotá avocó el conocimiento de la acción de tutela, pero negó la petición de la señora Vallejo. El proceso está en curso.